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Era esperable que los emisarios del gobierno votaran en contra de que el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) hurgara en el escándalo de espionaje en México. Así entienden su función en el Comité Coordinador de ese sistema: proteger los intereses del gobierno.
Lo que sí sorprendió fue que Jacqueline Peschard, nombrada por el Comité de Selección ciudadano, se quedara sola en la votación. No la respaldó el presidente del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), Francisco Acuña. Ya en estas Historias de Reportero habíamos adelantado que su perfil era el de un hombre adverso a la confrontación, en una posición donde lo que la sociedad exige es alguien valiente dispuesto a ir abriendo brecha. Tampoco votó a favor Juan Manuel Portal, el auditor Superior de la Federación. 5-1. Peor que el Alemania-México.
Para el Comité Coordinador, el máximo órgano del sistema anticorrupción, el asunto de espionaje contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos no es un tema de corrupción.
Singular, considerando que la denuncia central que el periódico The New York Times publicó como su nota principal hace un par de semanas es que el gobierno federal habría contratado un carísimo sistema de espionaje para usarlo contra el crimen organizado y terminó empleándolo para sus objetivos de supervivencia política. ¿No califica como desvío de recursos? ¿No es eso corrupción?

Esta votación fue solamente una muestra, quizá la más palpable, del cerco que están levantando los partidos políticos contra el Sistema Nacional Anticorrupción que busca exigirles cuentas. Lo quieren tener, pero inútil. Otras muestras:

1.- El Senado no pudo nombrar un fiscal anticorrupción. El sistema iniciará sus operaciones sin su figura emblemática. Por ello, a partir del 19 de julio el Senado estará flagrantemente violando la Constitución. En lugar de estar en esta negociación, el coordinador del PRI en la Cámara Alta decidió antier ocupar su tiempo en visitar con su bancada al líder de su partido, Enrique Ochoa, quien les embrujó con una encuesta que dice que van arriba en todo para el 2018.
2.- Tampoco pudieron nombrar a los magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, un organismo que se colocó en el mundo ideal: nadie le hace mucho caso, no levanta mucho polvo, pero es el más poderoso de todos los que conforman el Sistema Nacional Anticorrupción.
3.- En dos semanas entran en vigor las leyes secundarias del sistema. Para el grueso de la gente, el Sistema es la Ley 3 de 3. En el imaginario público, la razón de ser del SNA es exigir a los funcionarios que sea obligatorio que presenten sus declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses. Sin embargo, no se ha aprobado aún el formato oficial que tendrán que llenar los servidores públicos. El formato es clave, porque de él depende qué tanto se transparenta. Estará a votación del Comité Coordinador, el mismo que dijo que no es corrupción usar dinero del presupuesto público para espiar periodistas y activistas.
Sin ruido, la sociedad va perdiendo, los políticos van ganando.

Por: Carlos Loret de Mola A. /  [email protected]