¿Cómo, si lleva tantos puntos de ventaja en las encuestas, si tras 50 días de precampañas las preferencias electorales prácticamente no se han movido, si le quedan tres semanas a la precampaña y luego viene el periodo de silencio llamado de “intercampañas” donde ya no van a poder salir en los spots?
¿Cómo, si los ponen a echar porras y lucen tan desabridas, a contar chistes… malos… y encima sin gracia, a sobreactuar en sus promocionales? ¿Cómo, si el spot de felicitación navideña de la pareja seguía al aire cuando ya se estaban cocinando los tamales de la Candelaria?
¿Cómo, si el gobernador de Chiapas ya se arregló con Morena y sus pecados le fueron perdonados, si el alcalde de Cuernavaca ya se arregló con Morena y sus pecados le fueron perdonados, si Gabriela Cuevas ya se arregló con Morena y el turismo legislativo pasó a ser prioridad de Estado (“necesitamos que ella siga siendo legisladora para que continúe siendo la presidenta del Parlamento Mundial”, dijo el líder de Morena hasta confundiendo el nombre de la Unión Interparlamentaria)? ¿Cómo, si a los de ultraderecha del PES sus pecados ya les fueron perdonados, si a los salinistas-peñistas del PT también?
¿Cómo, si el yerno de Elba Esther ya es su operador, si el nieto de Elba Esther ya anunció que se suma a sus filas, si ya también esos pecados quedaron perdonados? ¿Cómo, si los dos personajes acusados de los dos grandes fraudes electorales de la historia contemporánea de México, Manuel Bartlett y Elba Esther, ya juegan para Morena? ¿Cómo, si ya todos los malos, los que roban elecciones, los que sirven a la mafia, ya se pasaron de su lado?
¿Cómo, si no se les ve estrategia ni mensaje? ¿Cómo, si los reporteros cuentan que sus campañas siguen desorganizadas, que uno arma sus giras de última hora y el otro ni giras arma? ¿Cómo, si no hay quien recuerde una propuesta, un planteamiento suyo, si durante 50 días no han logrado más que reaccionar al que marca la agenda y no han colocado un tema, uno, en la recordación del público? ¿Cómo, si lo que critican de López Obrador es que siempre diga que “no” y llevan casi dos meses presentándose ante el electorado con un solo planteamiento: yo NO soy como Andrés Manuel? ¿Cómo, si una campaña está esperanzada en el impacto de la esposa del candidato y la otra en un niño indígena que canta pegajoso? ¿Cómo, si la popularidad del gobierno es tan baja, si la gente está tan enojada con la corrupción? ¿Cómo, si ya lo acusaron de todo y ahí sigue?
¿Cómo le van a ganar a Andrés Manuel López Obrador? ¿Les alcanzará? ¿O presenciaremos un escenario como el de 2012, cuando la ventaja de arranque de Peña Nieto resultó tan amplia que lo más que lograron sus rivales fue acortar la distancia, pero no revertirla?

SACIAMORBOS
¿O será que están pensando en que se va a repetir el 2006, cuando en enero AMLO llevaba una cómoda ventaja y se desató la cargada de priistas a su favor: Alfonso Durazo, Socorro Díaz, Guadarrama, que iban anunciando día por día que se le sumaban y él lucía de buen humor, haciendo chistes, repartiendo cargos de gabinete, sintiéndose ya presidente?

Por: Carlos Loret de Mola A. /  [email protected]