Cuernavaca, Morelos.- En medio de un centro comercial vacío y la inconformidad de cientos de comerciantes, en mayo de 1964, el entonces presidente de la república, Adolfo López Mateos,
inauguró el mercado de Cuernavaca, el cual permaneció solitario durante los siguientes meses. 

En octubre de ese año, no tuvieron otra opción y se cambiaron al nuevo recinto; a partir de entonces, cada 27 de octubre celebran su aniversario.

El Centro Comercial “Adolfo López Mateos” es la principal central de abasto en Morelos, pues diariamente miles de personas acuden a comprar.

Durante la madrugada llegan camiones llenos con fruta y verdura listas para ser vendidas; pescado, pollo y res, todo hay ahí en cientos de puestos.

Valentín López González Aranda, cronista de Cuernavaca e hijo del ex alcalde Valentín Lopez González, compartió con Diario de Morelos anécdotas acerca de la apertura del centro comercial, el cual fue creado para tener vida útil de 15 años, pero acaban de celebrar 53.

En 1964, Valentín López González era alcalde de Cuernavaca y uno de los mayores retos era el tema de salubridad. La población aumentaba y el mercado “Benito Juárez” -ubicado en la esquina entre Degollado y Guerrero- se expandía hacia las calles No Reelección y Matamoros.

Años antes, inició la construcción de un mercado municipal, pues el proyecto era reubicar a los comerciantes en lo que poco a poco eran construidos mercados periféricos. 

Para lo anterior fueron invertidos 35 millones 200 mil pesos, tenía espacio para mil 350 locales y vida útil de 15 años.

“Los mil 350 comerciantes que vendían en el mercado ‘Benito Juárez’ y calles cercanas a éste no se querían pasar al nuevo mercado (el ALM), argumentando que estaba muy lejos y fuera de la ciudad, no había espacio para todos, que las amas de casa no irían hasta allá a hacer sus compras por la lejanía, en fin, había inconformidad”, comentó el cronista.

En mayo de 1964, el entonces presidente Adolfo López Mateos vino a Cuernavaca a inaugurar el mercado que llevaba su nombre, pero lo hizo sin comerciantes, los cuales se resistían a ser reubicados.

A pesar de la constante petición a los comerciantes para cambiar de sede, se negaban, por lo cual el entonces alcalde lanzó les advirtió: “Si no se salen del antiguo mercado, lo tiro”.

Nadie le creyó, pero el cronista dijo recordar que su padre le contó que a finales de octubre de 1964 contrató a una empresa para demoler el mercado “Benito Juárez” y lo cumplió. Una enorme bola salió disparada de una máquina y se vino abajo gran parte del inmueble.

Sin otra opción, cargaron su mercancía rumbo al “Adolfo López Mateos”, por eso los comerciantes celebran cada 27 de octubre.

A más de 50 años y ante la saturación han sido presentadas propuestas para mejorar el ALM, pero los comerciantes siguen en las mismas y se resisten a otro cambio.

Por: Marcela García 
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