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México.- Los niños están constituidos por un porcentaje mayor de agua en comparación con los adultos, y para tener un buen desarrollo físico y mental necesitan beber entre cuatro y ocho vasos de líquidos al día, o aún más si practican algún deporte.

En entrevista, el pediatra del Centro Médico Dalinde, Enrique Barreto García, precisó que los menores de edad son 80 por ciento agua, mientras que los adultos 60 por ciento, y pierden más líquido a través del sudor y al respirar. 

Explicó que la lactancia materna deficiente, pérdidas por sudoración en temporadas de calor, baja ingesta de líquidos durante actividades físicas intensas al aire libre, y enfermedades infecciosas gastrointestinales pueden llevarlos a un cuadro grave de deshidratación, que es la pérdida de agua y electrolitos contenidos en el cuerpo.

Para bebés de seis a 12 meses se recomienda la ingesta al equivalente a cuatro vasos de líquidos al día; de uno a tres años, de cuatro a cinco vasos; de cuatro a ocho años, entre cinco y seis vasos; y mayores de ocho años entre seis y ocho vasos. Cada vaso corresponde a 250 mililitros y puede ser de agua, leche, té, caldos o jugos, entre otros.

Barreto García mencionó que los signos más importantes que alertan sobre la deshidratación son: en recién nacidos y lactantes se manifiesta cuando lloran sin lágrimas, están irritables, dejan de orinar, su piel de vuelve seca, la fontanela (mollera) y los ojos se ven hundidos y en casos más graves pueden estar somnolientos.

En tanto, en niños desde preescolares a adolescentes la deshidratación se demuestra con boca seca, poca saliva, piel seca y áspera, dejan de orinar, y también pueden mostrar ojos hundidos.

Resaltó que debe consumirse de preferencia agua natural en menores que han dejado la lactancia, y los jugos, mientras que las bebidas deportivas y minerales deben consumirse con moderación; los sueros pediátricos son adecuados para rehidratar a los niños y pueden ser una opción en menores de edad que sudan mucho debido a sus actividades físicas.

Por ningún motivo se debe dejar a los menores de cualquier edad dentro de un auto estacionado, pues en su interior la temperatura puede elevarse hasta el doble.