Cuautla.- El futbol es hereditario, es algo que está en el código genético de los que aman este deporte.

La familia Sánchez, en Cuautla, es un claro ejemplo de esto, con el padre y dos de sus herederos, David y el menor de todos, Adrián.

Cristóbal Sánchez inició su carrera en los campos de futbol de la heroica, donde incluso defendió la playera de Arroceros.

El siguiente en portar la casaca verdeamarelha fue David, que además tuvo una destacada participación con Ballenas Galeana, hasta llegar a la división de Ascenso, donde actualmente milita con Cafetaleros de Tapachula.

El menor de la dinastía comienza en el futbol también en la heroica, defendiendo la casaca de Artilleros de Cuautla, de Tercera División.

La vida y el destino puso a los dos hermanos en el mismo equipo y con el mismo objetivo, conquistar el Chinelo de Bronce con Colonia Zapata Cuautla, meta que cumplieron el pasado sábado.

David ya había conseguido alzar el trofeo el año pasado, sin embargo este último tiene un sabor especial por compartirlo con su hermano.

“Siempre le exijo, porque se que puede dar mucho en la cancha, tiene talento y el don para lograr su sueño de llegar lejos”, declaró David.

Y es que el listón de Adrián es alto, “quiero llegar a jugar en Europa”, dice con la ilusión intacta.

Por Carlos López.

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