Cuernavaca.- Ningún gobierno de Cuernavaca había sido tan repudiado de forma abierta por el sector empresarial antes de concluir como el que encabezó Antonio Villalobos Adán.
En la recta final, el sector organizado afirmó que el ex edil mostró una clara falta de capacidad para cumplir sus obligaciones y lo acusó directamente de haber iniciado una campaña de extorsión a través de los empleados del área de inspecciones.
En una aparente venganza, Villalobos Adán autorizó un tianguis callejero que sitió el zócalo de la capital durante los últimos días de su gestión y los primeros de la actual, generando una fuerte afectación a la actividad comercial formal del primer cuadro y el mayor deterioro a la imagen urbana de la llamada “Ciudad de la Eterna Primavera”.
El aspecto negativo que dicho mercado, mal llamado “Tianguis Navideño”, dio al Centro Histórico, solo puede compararse con el que provocó la crisis de la basura que acompañó el cierre de la administración que encabezó el panista Adrián Rivera Pérez, cuando el servicio de recolección fue suspendido en su totalidad y la ciudad se inundó de montañas de basura y del fétido olor de su descomposición en la vía pública.
El 2 de septiembre el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) Cuernavaca, Rodrigo López Laguardia, alertaba sobre la intención de Villalobos Adán de “negociar” la vía pública con comerciantes informales.
“Antes de generar con el comercio informal un acuerdo para que ‘formalizar’ su permanencia en la vía pública, yo creo que el esfuerzo debería ser para que se convierta en comercio formal; ese debería ser el reto de todos”, señaló el representante ante medios de comunicación.
En lugar de frenar esos acuerdos con los informales, la administración de Villalobos inició una campaña de acoso y extorsión en contra de los empresarios establecidos, denunció el 15 de diciembre el presidente de la Canaco, con el respaldo del representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Antonio Sánchez; de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño (Canacope), Huberto Bahena, y de la Canirac, Griselda Hurtado.
“Hemos tenido extorsiones de hasta 20 o 30 mil pesos; es algo que nos está llamando la atención porque no son ni los mecanismos ni las formas para querer poner al comercio en ‘orden’”, manifestó López Laguardia al hacer la denuncia.
Venta de piso
El 28 de diciembre, también desde la Canaco, la voz del sector privado volvió a oírse en contra del gobierno de Antonio Villalobos, “Lobito”, tras haber vendido “el piso” al comercio callejero, su queja en contra del atentado contra el comercio formal, fue acompañada de la exigencia de liberar la vía pública, sin que ésta fuera escuchada y Cuernavaca tocó fondo.
“Exigimos que se abran las calles, porque varios restantes están cercados por el ambulantaje; nadie nos da respuesta, y no solo pierden los negocios, sino también los trabajadores”, expresó en su momento la empresaria.
La arremetida pública de repudio que los empresarios dieron fue en contra de los ex diputados de la LIII Legislatura, luego de que los exhibieron en espectaculares y rutas como los peores diputados por haber desaparecido fideicomisos.
"Hemos tenido extorsiones de hasta 20 o 30 mil pesos; es algo que nos está llamando la atención porque no son ni los mecanismos ni las formas para querer poner al comercio en ‘orden’.” Rodrigo López Laguardia, presidente de Canaco
Por: STAFF DDM
