“Debemos volver a pautas de alimentación que no nos hagan daño a nosotros mismos”, aboga la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), María Neira,
Neira se refiere a uno de los problemas de salud pública de las sociedades occidentales y en desarrollo, la obesidad y el sobrepeso, un “desafío importantísimo”.
“Hay que evitar el consumo excesivo en el que caemos todos y disfrutar de la comida sin hacernos daño a nosotros mismos”, abunda, pues “con la obesidad, nuestra sociedad se está autodestruyendo”.
En cuanto a otras posibilidades que puede tener la industria para conseguir mejorar la salud de los ciudadanos, cita su capacidad para anticiparse a las necesidades nutricionales y su influencia en el marketing y la publicidad, en especial en colectivos como los niños.
Por ello, señala que “trabajar con la industria, convencerles y concienciarles e incluso pelearnos a veces, es fundamental para nosotros”.
Sobre el informe de la OMS sobre el sector de la carne, Neira explica que “se creó mucha alarma, cuando el informe era muy claro”, pues sólo recomendaba reducir el consumo de carne roja a dos veces a la semana para disminuir las posibilidades de padecer cáncer.
Y ha puntualizado que en este tipo de “batallas de comunicación hay que evitar tanto ser muy alarmistas como ser muy represivos”.

“Limitarse a tratar a los pacientes ya no es suficiente”
En su intervención, María Neira ha resumido los elementos que determinan la  salud que, a su juicio, son los riesgos ambientales -que causan 12 millones de muertos al año- contar o no con un buen sistema sanitario, pero “también cómo nos alimentamos y cuánto podemos movernos”.
Ha llamado además la atención sobre el impacto que tienen en la salud las fuentes de energía que se usan, en especial por su relación con la calidad del aire que se respira.
“Nuestra sociedad está cambiando, y la salud de nuestra población dependerá en buena parte de nuestra capacidad para influenciar esos cambios, anticiparlos y planificar mejor la respuesta”, asevera.
En este nuevo escenario, a su juicio, “limitarse a tratar a los pacientes ya no es suficiente, resulta fundamental prevenir las enfermedades. La idea no es evitar la enfermedad, sino proteger la salud gracias a un mejor diseño de las ciudades, pensadas sobre todo para los ciudadanos. Y este tipo de acciones también son fundamentales para tener éxito en la lucha contra el cambio climático”.
El sistema sanitario, los hábitos saludables, el medioambiente y la genética son los cuatro factores que influyen cada vez más directamente en la salud.
En este sentido, la  directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS afirma que “cuando consigamos reconciliar el desarrollo económico con la protección ambiental, estaremos cerca de ese deseado modelo de desarrollo sostenible, que muchos ambicionamos. Para la OMS, ese desarrollo es una garantía de mejoras en la salud pública”.

Problema. En el país, 70% de la población tiene obesidad o sobrepeso.

    EFE/Agencia

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