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CUERNAVACA, MORELOS.- Hace casi dos años que el Gobierno federal puso en marcha el programa Crédito Joven, con el propósito de fomentar la inclusión financiera y el crecimiento de la economía con  participación más activa de los jóvenes.
De acuerdo con el representante de Nacional Financiera (Nafin) en Morelos, Humberto Núñez Aldana, los resultados han sido buenos, con una derrama económica promedio de 1,500 millones de pesos a nivel nacional, y de alrededor de 80 millones en Morelos.
El plan es abrir la llave del financiamiento a la población joven, de entre 18 y 35 años, a la que históricamente las reglas de operación de las instituciones bancarias les han negado esta posibilidad, debido a su falta de historial crediticio o a su “pobreza” patrimonial; es decir, si son jóvenes y no han sido productivos, sus probabilidades de poseer bienes que les puedan servir como garantía, son reducidas.
Es una estrategia ambiciosa, establecida en la reforma financiera, que a 23 meses de haber sido lanzada por el presidente Enrique Peña Nieto, en febrero de 2015, está en proceso de maduración.
En su primer ejercicio, tuvo que ser ampliado el rango de edad, de 18 a 30, a 18 a 35, debido a que muchos casos de emprendedores superaban el primer límite.

Transformando ideas
Crédito Joven apoya a los emprendedores a transformar una idea de negocio, en negocio.
A través de su portal www.creditojoven.gob.mx ofrece el “a,b,c” para incubar una empresa, en línea o de forma presencial.
Con la opción de que dichas ideas, convertidas en proyectos, puedan ser respaldadas con financiamiento de 50 a 150 mil pesos (en línea) y de 150 a 500 mil (presencial) a una tasa de interés preferencial de 9.9 por ciento anual y otras condiciones de pago que lo hacen accesible.
El Gobierno federal, a través de Nafin, se hace cargo de las garantías que los jóvenes, sin historial crediticio, no pueden ofrecer porque tampoco tienen bienes con los que los bancos puedan garantizarse el pago del crédito otorgado.
Pero es sólo una de las ventanillas que el Gobierno federal, a través de  Nafin o la Secretaría de Economía y el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) tienen para apoyar a jóvenes emprendedores o empresarios con financiamiento accesible.

APOYOS DISPERSOS
La diversidad de ventanillas, programas y convocatorias hace difícil la medición del impacto que la iniciativa tiene entre la gente de 18 a 35 años, refirió el coordinador de Promoción de la delegación de la Secretaría de Economía en la entidad, Carlos Arturo Chapina Justo.
Por ejemplo, además de Crédito Joven –que tiene como principal requisito la incubación de una idea de negocio en el programa-, la SE, a través del Inadem opera los apoyos del Fondo Nacional Emprendedor (FNE), con convocatorias, y asignaciones directas.
Tan sólo en la primera opción, hay 19 convocatorias en las que los jóvenes pueden participar cumpliendo los requisitos.
Una de las convocatorias, la 2.3, está destinada a la Creación de Empresas Básicas,  a través del Programa de Incubación en Línea.
A través de esta opción, personas de cualquier edad, pero se entiende que con prioridad jóvenes que no tengan acceso a financiamiento, pueden hacer lo mismo que en el Programa de Crédito Joven, incubar una idea de negocio en línea y tras hacerlo con éxito, obtener hasta 50 mil pesos de apoyo para equipo o inventario.
Chapina Justo informó que hasta noviembre de  2016 habían sido aprobados 35 proyectos que, en conjunto, han sido apoyados con 1.6 millones de pesos.
De manera general, en 2016, la aplicación de recursos en los programas que opera la SE, es de 714 millones de pesos, en un total de 9 mil 569 créditos otorgados.
En los programas hay jóvenes beneficiados, como emprendedores o como empresarios formales.

NO FIGURAN
Para el coordinador de Promoción de la delegación de la SE la desconfianza histórica que las instituciones bancarias tienen en los jóvenes, por los motivos que ya se señalaron, los había mantenido no sólo alejados del acceso al crédito, sino como un segmento que no ameritaba ser analizado por separado en temas económicos.
A ello se debe que a pesar de que participan en muchos programas y convocatorias con las que el Gobierno federal incentiva a las empresas, no hay datos duros sobre el número de empresas a cargo de personas de entre 18, 30 ó 35 años de edad, o el número de beneficiarios por las mismas.
El plan estratégico de inclusión financiera de febrero de 2015, es un punto de partida.
Lo anterior lo confirma la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (INIF) que, recién a partir de 2014, empezaron a levantar el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
La encuesta se levanta con una muestra de ciudadanos de entre 18 y 70 años de edad, subdivididos sólo por la categoría de género, hombres y mujeres.
A pesar de que están contemplados, los jóvenes no aparecen como categoría y eso imposibilita conocer la participación que tienen en el tema financiero.
Entre otras variables, la INIF mide la administración de gastos, el ahorro informal y formal, el crédito informal y formal, seguros, cuentas de ahorro para el retiro y uso de canales financieros.
La encuesta 2015 señala, en el caso que nos ocupa, que el 25.4 por ciento de encuestados recurre al crédito informal, el 16.4 por ciento al crédito formal, y el 12.6 por ciento se auxilia de ambos.

 Motivación. Julio César González, dueño de “Chicle”, asegura que el ser joven no es una limitante, pero sí la actitud y la visión individual, de no se puede”.

80 mdp se han destinado en dos años para emprendedores

35 años el límite de edad para acceder a un crédito.

9% la tasa anual preferencial a la que pueden acceder los jóvenes

 

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ / [email protected]