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A partir de hoy la Secretaría de Educación Pública empezará los despidos de los 3,260 maestros que no se presentaron a la prueba, o la evaluación a que convocó la institución en los duros tiempos que antecedieron el examen cuyas evaluaciones se dieron a conocer ayer. Bueno, eso de los despidos es lo que dijo que se hará el secretario Aurelio Nuño al revisar los datos de las pruebas en las que ni más ni menos que el 51 por ciento de los maestros examinados, es decir de la mayoría de ellos, pasó con insuficiencia, o apenas rozándola, o sea de milagro, o de panzazo como se decía en otros tiempos… 
En la evaluación que la SEP avanzó a trompicones, la numeralia es la siguiente: de los 153 mil 96 maestros convocados en toda la República, 134 mil 140 se presentaron al diagnóstico y los demás no lo hicieron porque así lo decidieron y parece ser que su determinación les resultará fatal en cuanto a que quedarán fuera de la SEP. De esos 134 mil, el 15.3 tuvo una calificación de insuficiente, o sea que está por debajo de las expectativas para ejercer como maestro. En cambio, el 36.2 por ciento, sí pasaron la rayita de suficiente. El considerable 40.5 por ciento, tuvo calificación buena y apenas el 8 por ciento recibió en su prueba la palabra “destacada” o bien “excelente”. 
Lo cierto es que no estuvo mal, o dadas las circunstancias, parecería que podría resultar mucho peor. Sabíamos de niños que salían de primaria sin saber ni leer, ni escribir, ya de sumar, ni hablamos. Conocíamos de escuelas en las que los maestros ni se presentaban a dar clases, pese a que los niños podían haber caminado horas para llegar a la escuela. Sabíamos también de escuelas sin agua y por supuesto sin baños; escuelas en las que no había techo para resguardarlos de la lluvia o del sol. Escuelas en las que no había pizarrones, ni pupitres… En estas escuelas, probablemente los maestros dijeran que no tenía sentido ir a dar clases en esas condiciones.
Pero bueno, al fin terminó esta etapa que lo cierto es que parecía avanzar con pasitos tun-tun, o en una danza de cha-cha-cha y que diariamente daba para nota periodística, a veces con el triunfo del titular de la SEP, a quien por eso mismo a los propios comentaristas les dio por augurarle al joven secretario que sustituyó a Emilio Chuayfett Chemor, e inició con ello una rápida escalada en la política y ya hasta presidenciable lo veían, o lo ven.
Sin duda la reforma educativa, necesaria, ha dado el paso que se requería, el principal por así decirle para tener la materia prima para la educación. Saber con qué se cuenta para la educación de los niños; si los maestros saben o desconocen la gran responsabilidad que tienen para con los niños; si realmente, además de vocación para educar tienen las herramientas que requieren y están preparados para ejercer el oficio de maestro. De ellos, de sus conocimientos, de su capacidad para educar, depende el futuro de los niños de este país, en el que como en pocos, tanto se escucha hablar de los maestros –y ahí están los resultados— de sus demandas y de la falta de responsabilidad con su deber como mentores. Sabíamos que muchos de esos  maestros han mostrado facetas inconvenientes con sus protestas, sus paros, el desinterés por la educación a cambio del interés por los mitotes. En tanto los niños se quedaban semanas, a veces meses sin clases, pese a las protestas que los propios padres llevaban a cabo para que se cumpliera un mandato constitucional.
Conocimos también los estudios que han realizado diversas instituciones y que nos mostraron una realidad preocupante respecto a la educación. La SEP, a veces maniatada por su poderoso sindicato, daba “abrigo” y salarios onerosos a miles de “maestros” que ni siquiera pisaban las aulas; o tenían en las plazas a titulares que cobraban años después de haber muerto. Supimos de eso y de muchas cosas más, como dice la canción. Y fuimos espectadores del encarcelamiento de la maestra vitalicia Elba Ester Gordillo, la misma por cierto que enfrenta un prolongadísimo juicio en el que muchas de las cosas por las que se le inculpa, sus abogados muy astutamente echan abajo en este vaivén de los laberintos legales.
 Pero finalmente uno de los pasos, quizá el principal, pudo llevarse a cabo, así sea incompleto, pues el propio Aurelio Nuño admitió que a mediados de año se hará reposición de exámenes en los estados de Oaxaca, Michoacán y Chiapas, donde como se sabe las cosas se dieron en forma aún más turbulenta que en otras partes.
Si bien la reforma educativa no concluye con esta evaluación, este primer paso, dará la posibilidad de avanzar en esa que probablemente es la más importante de las reformas propuestas por el presidente Peña Nieto. Después de la alimentación –porque sin alimentos un niño no alcanza a llegar a la edad escolar— la educación conforma uno de los bienes necesarísimos para el progreso de la sociedad. 
 

Por: Nadia Piemonte