Para que al menos se divierta el populacho. Como en Morena no se reservan el derecho de admisión, cualquiera puede entrar al baile de candidaturas. Por eso y porque todo suma, aunque a veces resulte cascajo. La incorporación de Manuela Sánchez al partido de Andrés Manuel López Obrador es típica del chapulineo, de esas y esos que presumen irse y llevarse consigo un titipuchal de gente. Fuera ya de la bancada de senadores perredistas que se fueron con el hombre de la cara del comercial de “soy el nene consentido”, Luis Miguel Barbosa, Fidel Demédesis alardea de lo mismo; ve con lascivia las prendas electorales de la morenaza a quien quisiera llevarse a la oscuridad de un estacionamiento para que le dé la candidatura a gobernador de Morelos, a cuya mano también son pretendientes el asimismo senador Rabindranath Salazar Solorio y Agustín Alonso Mendoza. Pero, ¿qué representan realmente en términos de votos? Los seguidores de Manuela se limitan a los Patios de la Estación, y quién sabe si conserve la cuota de comerciantes ambulantes a los que años atrás credencializó a cambio de dinero. Demédesis concentra su fuerza en Temixco, que no por nada cogobierna; focalizada igualmente las andanzas del edil Enrique Alonso Plascencia en sólo un municipio, Tlaquiltenango, en donde si de facto puso un pie fuera del sol azteca cuando en febrero de 2016 presentó una controversia constitucional contra el mando único policial, recién anunció su incorporación a Morena. Y Alonso, del viejo estilo del cacique bueno, popular en el municipio que gobernó dos veces, Yautepec, y ampliada su movilidad a todo el territorio estatal para la creación de comités municipales del Movimiento por la Esperanza que promueve el aún perredista René Bejarano con la obvia aprobación de López Obrador. Sin embargo, los citados y otros ni son los primeros ni serán los únicos. En el movimiento lopezobradorista se encuentra desde semanas atrás el ex priista Rafael Reyes, el candidato en las elecciones de 2015 que por poco le gana la presidencia municipal al ex diputado por el PRI, José Manuel Tovar, quien brincó al PRD y tan se la creyó que ahora se publicita para candidato a gobernador del “perderé”. Es así que, coincidente con las defecciones de Manuela y Demédesis, ya sea para despistar al enemigo o para que los perredistas no se desanimen, no fue el presidente del PRD estatal, Rodrigo Gayosso Cepeda, sino el secretario de asuntos electorales del mismo, Ángel Colín López, quien salió a informar que este partido cuenta en Morelos con 125 mil nuevo afiliados para un total de 310 mil, lo cual equivaldría ni más ni menos que a aproximadamente la tercera parte del padrón electoral de esta entidad. ¿Neta? Nada entonces por lo que deba angustiarse la dirigencia del perredismo tlahuica. Que se preocupe el día que el rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez, anuncie su afiliación a Morena. Por lo demás, no tiene reversa la incorporación del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco al Partido Encuentro Social, el pez del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de manera que llegado el momento el “Cuau” será un tiburón en las aguas turbulentas de la contienda por la gubernatura. Si no se le atraviesa el grupo de la Sagrada Familia del ex gobernador Marco Adame, el diputado federal Javier Bolaños Aguilar está amarrado como candidato del PAN a gobernador; y como en la lotería de las fiestas de pueblo, tiempo y tablas hay en el PRI nacional para que escoja candidato de entre la docena de aspirantes metidos en la paradoja de éramos muchos ¡y parió la abuela!.. A PARTIR de esta entrega, la sección de qué estaba pasando hace un año en Morelos: Cuauhtémoc Blanco presumía “cuentas claras” y “transparencia” en sus primeros cien días como alcalde citadino. Pero hasta hoy no ha informado a los cuernavacenses cómo fue que tuvo para comprar las patrullas de la nueva Policía Turística, si se las “fiaron” o fueron “donadas” por otra o las mismas empresas “altruistas” de las que sus entonces amigos los Yáñez y el vicealcalde José Manuel Sánz decían “regalaron” los trabajos de repavimentación… Puesto Yautepec en el ojo del huracán de la violencia del crimen organizado, una señal ominosa para sus pobladores fue las renuncias de veinte de los cuarenta y cinco elementos que conformaban la Policía Municipal, en el contexto de la inseguridad en Los Altos de Morelos con la que hasta la fecha no ha podido el comisionado estatal de seguridad, Alberto Capella Ibarra… ME LEEN MAÑANA. 

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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