compartir en:

86 personas fueron asesinadas en el estado de Guerrero en 29 días que conformaron el mes de febrero, siendo nuevamente el puerto de Acapulco donde se registró el 50 por ciento de los homicidios, a raíz de una ola de violencia generada por la disputa del control de la plaza por parte de las bandas del crimen organizado.

Durante las primeras 12 horas del día 1 de febrero fueron asesinadas cuatro personas, tres de ellas en la ciudad turística de Acapulco, y uno más en Chilpancingo, capital del estado; la cifra de tres personas ejecutadas al día se mantendría durante prácticamente todo el mes, hasta llegar a un total de 86.

El día previo fue precedido por una masacre en la comunidad de “El Cundancito” en el municipio de Coyuca de Catalán, en la Tierra Caliente de la entidad, donde se enfrentaron varios grupos de la delincuencia, y que dejó un saldo total de 14 personas asesinadas.

En este episodio de violencia, una pareja de recién casados, originarios del Estado de México, fue atacada a balazos sobre la carretera Cd. Altamirano-Zihuatanejo, puerto en el que pasarían la luna de miel, la esposa perdió la vida.

Los hechos se registraron en medio de una crisis de seguridad en la Tierra Caliente, donde semanas antes se dio el secuestro de 21 personas y posteriormente la privación de la libertad de cinco maestros, y aunque la mayoría fueron liberados, cinco fueron asesinados.

De acuerdo con las cifras documentadas en los medios de comunicación estatal, los homicidios ocurrieron de la siguiente manera; la Región Acapulco, que abarca solo este municipio, registró 48 asesinatos; le sigue Tierra Caliente con 13; en la Región Centro 13; mientras que en las regiones Montaña, Nortes y las dos costas, se registró un total de 13 asesinatos.

En diferentes hechos en la entidad, fueron nueve las mujeres privadas de la vida, sobre lo cual ninguna organización se ha pronunciado, ni siquiera la Secretaría de la Mujer del Estado, incluso el Congreso estatal rechazó en el mes de enero la propuesta de emitir una Alerta de Género.

Producto de la violencia, en Chilpancingo también se registró el secuestro o la desaparición de un líder del servicio de recolección de basura denominados por la ciudadanía como “La basura jefa”, así como de dos elementos de la Subsecretaría de Tránsito Municipal; a la fecha los tres siguen en calidad de desaparecidos.