Cuernavaca, Morelos.- En el corazón de la capital del estado de Morelos, Cuernavaca, se ubica el Barrio de Gualupita, el cual es de los más antiguos de la ciudad; en éste se encuentra gran parte de la historia de la entidad, grabada en la arquitectura colonial que nos remonta hasta el siglo XIX.

 
Descubierto por sus manantiales que proveían de agua a los habitantes de Cuernavaca, Gualupita fue primeramente llamado “Teomanalco”, nombre náhuatl que significa “manantial de los dioses”, enclavado en el bosque de Amanalco y reconocido por su vegetación.
 

Uno de sus inmuebles coloniales históricos son los “arcos de Gualupita”, que en realidad son acueductos, mismos que fueron construidos cerca del año 1773, para distribuir agua del barrio a la villa de Cuernavaca, según datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Morelos.
“En la calle de Carlos Cuaglia se localiza el acueducto que llevaba las aguas de Gualupita a la villa de Cuernavaca, el cual mando construir don Manuel de la Borda en 1773, funcionando más de 140 años”, dice Juan José Landa Ávila, Cronista de la Ciudad, en una de sus investigaciones sobre el barrio de Gualupita.
 A un costado, en el año 1897, se construyó un parque al que se le llamó Carmen Romero Rubio, que tras la Revolución Mexicana, cambio su nombre a Emiliano Zapata y posteriormente al de Melchor Ocampo, como actualmente se conoce.
 Estos lugares han sido clasificados dentro del Catálogo General de Inmuebles de Barrios Tradicionales del municipio de Cuernavaca. El barrio de Gualupita y el parque Melchor Ocampo forman parte del Patrimonio Histórico cultural de la capital del estado de Morelos.

Por: Guillermo Tapia
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