El ataque contra los sacerdotes en Taxco se debió a que integrantes de un grupo delictivo del Estado de México confundieron a uno de los curas con un miembro de un cártel que opera en Mezcala y Carrizalillo, aseguró en conferencia de prensa el fiscal general de Guerrero, Xavier Olea.

 

De acuerdo a las primeras investigaciones, los sacerdotes llegaron aproximadamente a las 22:30 horas procedentes de Taxco, al baile en Juliantla y en ese evento estuvieron integrantes de grupos delictivos de Guerrero, Morelos y del Estado de México; en el baile no hubo seguridad ni municipal, estatal o federal.

Esto provocó que muchas de las personas que acudieron al baile estuvieran armados y bajo el influjo de alguna substancia.

Por otra parte, en redes sociales se difundieron fotos del sacerdote Germain Muñís García posando con un arma y otra donde está con un grupo de hombres armados que forman parte del grupo delictivo que controla la zona de Mezcala y Carrizalillo. Esto provocó, según la Fiscalía, que el sacerdote fuera ubicado como integrante de un grupo contrario.

De acuerdo a los indicios, se tienen información que en el baile el grupo de acompañantes de los sacerdotes tuvieron enfrentamientos con gente de otros grupos y eso podría ser la causa de la agresión posterior.

Después del ataque, los agresores de los sacerdotes huyeron a Ixtapan de la Sal, pues forman parte de un grupo delictivo del Estado de México.