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Cuautla, Morelos.- “El PESA sigue, le pese a quien le pese, y sigamos juntos para que el año que viene, estemos aquí nuevamente”, exclamó ayer el Gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu al entregar apoyos productivos, por un monto de 50 millones de pesos, a habitantes de comunidades rurales de alta marginalidad de municipios de la zona oriente del estado, principalmente mujeres.

El mandatario dijo que debido al recorte que el gobierno federal anunció al gasto social para 2017, estuvieron en riesgo los recursos del Programa Estratégico de Seguridad Alimentaria (PESA).

Se planteó que dejaría de tener concurrencia con los estados y que los apoyos se centralizarían en la Sagarpa; sin embargo, dijo que al seno de la Conago, los gobernadores pelearon para que se diera marcha atrás a la disposición, y con el respaldo de los diputados federales locales, entre ellos Lucía Meza Guzmán, se logró que las reglas de operación quedaran como hasta ahora.

Eso permitirá que el PESA tenga continuación en los estados con el acompañamiento de los gobiernos locales y que el próximo año, Morelos disponga de un presupuesto de 60 millones de pesos, destacó.

En la explanada del asoleadero del Ejido de Cuautla y ante unos dos mil asistentes, el mandatario hizo énfasis en que es importante que las mujeres sean apoyadas, para que cada vez sean más independientes y, en esa medida, los hombres aprendan y acepten, que deben respetarlas. Señaló que el 85 por ciento de los beneficiaros del programa con recursos del ejercicio fiscal 2016, son mujeres.

Graco Ramírez ponderó que este tipo de programas son “una demostración del compromiso de una política social con el campo, generando una cadena de valor para alimentarse mejor y generar un excedente que les permita a las familias tener un ingreso económico”.

Por: Antonieta Sánchez
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