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 Google, una de las compañías tecnológicas más grandes del mundo, está trabajando junto con un grupo de científicos y autoridades estatales, para contrarrestar a uno de los mosquitos más letales para el ser humano, el Aedes aegypti.

El Aedes aegypti es responsable de la propagación de enfermedades como el dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla y, más recientemente, Zika. No es el más mortífero de todos, -ese título va a las especies que portan la malaria-.

En Fresno, California, se inició un ensayo muy ambicioso para reducir la peligrosidad de este especie, con la ayuda de una de las compañías tecnológicas más grandes del mundo.

Google de Alphabet está trabajando en un proyecto llamado Debug, para combatir al mosquito Aedes aegypti, de acuerdo con un reporte del canal de noticias financiero CNBC News.

"Hay miles de mosquitos diferentes, pero uno solo es responsable de difundir casi todos los casos de esas cuatro enfermedades que enferman a cientos de millones de personas al año", dijo Linus Upson, vicepresidente de ingeniería de la filial de salud de Google, Verily.

Anteriormente, Upson fue supervisor de los productos de navegación de Google, incluyendo Chrome, pero a partir de una pasantía de pregrado que realizó en los Institutos Nacionales de Salud años atrás su interés cambió. Ahora es líder del proyecto Debug.

"Mientras trabajaba allí aprendí que los mosquitos son la principal causa de miseria humana y muerte para personas sanas de cualquier parte del planeta", dijo Upson. "Desde entonces he estado fascinado por el problema", añadió

"Es emocionante poder utilizar mucha tecnología y experiencia en ingeniería que tenemos en Verily para realmente ver si podemos resolver este problema", señalóUpson.

Específicamente: criar millones de mosquitos a un costo relativamente bajo, y clasificarlos eficientemente en machos y hembras. Debido a que sólo las hembras muerden, el objetivo es liberar sólo a los machos en la naturaleza.

Verily asegura que, en conjunto con las autoridades sanitarias, soltarán cerca de 20 millones de mosquitos machos infértiles en el condado de Fresno, California, en un periodo de cinco meses.

El objetivo es que al intentar reproducirse, los huevos que produzca la hembra no se desarrollen correctamente y nazcan pocas crías, reduciendo así la población de mosquitos Aedes Aegypti.

Volver a los mosquitos machos infértiles implicó la utilización de un microorganismo llamado Wolbachia, que no representa peligro alguno para los humanos, pero en los mosquitos causa la génesis de crías aberrantes.

Además, la Wolbachia tiene otra propiedad que amplía el alcance de esta estrategia para el control de vectores. Resulta que la bacteria se transmite a las pocas crías que vayan naciendo, es decir, que la población se irá reduciendo con cada generación.

En ese mismo sentido, el Distrito de Control de Mosquitos de los Cayos de Florida está llevando a cabo una prueba para ver si puede reducir la población de mosquitos Aedes aegypti a través de lo que puede parecer un método contraintuitivo: liberando más mosquito.

Estos insectos experimentales llevan un arma secreta: están infectados con una bacteria llamada "wolbachia" que interfiere con la reproducción, esencialmente con el objetivo de propagar la infertilidad a través de Aedes aegypti en la zona.

"Wolbachia (se encuentra) en muchas especies de insectos", explicó Linda O'Connor, científica de MosquitoMate, el desarrollador de wolbachia-mosquitos con sede en Kentucky, que se asoció con el distrito y otros para ejecutar los ensayos.

"Se encuentra en el sistema reproductivo y les ayuda a producir huevos, es una bacteria simbiótica en insectos", explicó.

Pero no se encuentra naturalmente en Aedes aegypti. Así que cuando estos machos infectados con wolbachia son liberados en la naturaleza, se aparean con hembras no infectadas, y los huevos resultantes no eclosionan.

Tres veces a la semana, en un tranquilo bloque de Stock Island en los Cayos de la Florida, 25 mil de las criaturas más mortíferas del mundo son liberados en la naturaleza.

Oxitec, una empresa británica de biotecnología recientemente adquirida por la firma de biología sintética Intrexon, ha desarrollado un mosquito modificado genéticamente que funciona de forma similar a la wolbachia: los mosquitos modificados son liberados para aparearse con hembras silvestres y la prole resultante no puede sobrevivir.

En ensayos de campo en Brasil, en las Islas Caimán y en otros lugares, Oxitec dice que ha sido capaz de suprimir las poblaciones de Aedes aegypti en más del 90 por ciento.