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CUERNAVACA, MORELOS.- Un 55 por ciento del agua potable que se extrae de los pozos y manantiales a cargo del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) “se fuga”, siendo las principales causas la que se derrama por el mal estado de las líneas de distribución, por bajas tarifas de las tomas de uso comercial y por tomas clandestinas, cantidad de líquido que alcanzaría para dotar de agua a por lo menos 60 mil familias.
Así lo aseguró personal al interior del organismo descentralizado del Ayuntamiento, que optó por el anonimato para no recibir represalias, aunque aseguraron que no se trata de encontrar el hilo negro, sino que son del conocimiento de los directivos, pero que no han tomado las medidas que corresponden para impedirlo.
“En el caso de la red de agua potable, mucha de la cual tiene más de 30 años de antigüedad, se requiere de un plan de largo plazo, tal vez de 15 años, para poder hacer una renovación, pero hace por lo menos tiene más de cinco administraciones que se habla de mejorarla, pero al renovarse el personal directivo del SAPAC cada tres años, no se puede hacer una planeación adecuada, pues cada trienio trae a su personal e ideas nuevas que en realidad no aportan a una solución de fondo”, señaló Javier “N”, una de las fuentes consultadas.
Señaló que en el caso de las tomas de uso comercial, la fuga consiste en que los usuarios no pagan lo que corresponde, pues no se tiene una medición real de su consumo y están pagando una tarifa fija, que en muchos de los casos se asemeja al consumo de una casa habitación, incluyendo escuelas privadas y grandes negocios que consumen más de lo que pagan en la actualidad.
Finalmente dijo que, un problema añejo lo son las tomas clandestinas, que el personal sabe en donde se encuentran, pero casi nunca las denuncian, pues son ellos mismos quienes las instalan, pues nadie sabe mejor por donde pasa la red hidráulica, por lo que en conjunto, más de la mitad del agua, no llega a las zonas donde más se necesita, parte de la problemática de la escasez.

Sin control. A ocho meses de haber surgido, la fuga del bulevar Benito Juárez sigue derramando líquido, el cual podría servir para abastecer a las colonias que más padecen por el abasto.

No dan con ella. Personal de SAPAC ha intentado encontrar el origen del desperdicio, pero desde septiembre no se ha podido.

Capacidad
El líquido que se ha fugado en Bulevar Juárez serviría para llenar alrededor de 100 albercas olímpicas, o 200 mil tinacos.

45 % del agua que se extrae es la que llega a los hogares

200 millones de litros desperdiciados desde septiembre

 

Por:  Rogelio Ortega  /  [email protected]