La empresa mexicana Idesa es socia de Brasken, una filial de Odebecht que participa en el complejo Etileno XXI, el productor monopólico de polietileno en México que ha provocado pérdidas millonarias a Pemex. Fue fundada hace más de 60 años por Pascual Gutiérrez Roldán, ya fallecido, y suegro de Javier Jiménez Espriú quien, junto con su esposa, son socios de la misma. Jiménez Espriú fue propuesto por Andrés Manuel López Obrador como secretario de Comunicaciones y Transportes, por lo que, durante el debate del 12 de junio, José Antonio Meade, denunció lo expuesto, sin mencionar, claro está, que Etileno XXI es una empresa que fue aprobada por él mismo cuando tenía el cargo de presidente del Consejo de Administración de Pemex. Jiménez Espriú declaró: “Mi señora es tía del actual presidente de Idesa y tiene acciones que le dejó Don Pascual, pero yo no tengo relación alguna con Odebrecht”. El mencionado sobrino es Patricio Gutiérrez Fernández, sobrino político de Jiménez Espriú y es hermano del embajador de México en Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez Fernández. Según informó el sobrino la esposa de Espriú si es accionista de Idesa. Como era de esperarse, Espriú calificó de “difamación” lo dicho por José Antonio Meade, quien, en su cuenta de Twitter amplió la denuncia, ratificando que Jiménez Espriú es director de Idesa, mientras el colaborador de López Obrador insiste en que el asunto no tiene relación alguna con los temas de comunicaciones y transportes. “No hay ningún conflicto de interés y como el señor Meade lleva no sé cuántos puntos de desventaja se dedica a difamarme”, precisó, aunque en el flamante perfil de Jiménez Espriú, que aparece en la página electrónica de López Obrador ostenta que fungió como director de la empresa Idesa. Javier Jiménez Espriú dice en su red social que José Antonio Meade “miente como es su costumbre”, frase que hemos escuchado hasta la saciedad durante esta  antidemocrática y sucia campaña presidencial. Brasken es una filial de Odebrecht, pero el lunes pasado el consorcio Brasken-Idesa emitió un comunicado asegurando que es una compañía “separada e independiente”. La empresa se creó en 2010 con el fin de operar el complejo Etileno XXI que se encuentra en Nanchital, Veracruz. La empresa brasileña posee el 75 por ciento de las acciones e Idesa el 25 por ciento. Ricardo Anaya dijo, en el debate, que en 2011 José Antonio Meade era presidente del Consejo de Administración de Pemex y fue él mismo quien autorizó la creación de este complejo. Anaya sostiene que Meade autorizó el contrato entre Pemex y las empresas Idesa y Braken para instalar la planta petroquímica Etileno XXI. Según informes que salieron a la luz, en la Sesión de Consejo de Administración de Pemex, llevada a cabo el 29 de abril de 2011, los consejeros dijeron que el contrato no fue analizado por ellos y existía este requisito para efectuar dicha autorización, sobre todo en este caso, debido a las “implicaciones estratégicas de alto impacto” para la empresa mexicana. El aspirante presidencial priísta argumenta a su favor que: “No existía ninguna obligación de presentar el contrato de suministro al Consejo, por lo que ese instrumento se había desahogado en los términos de la negativa vigente”. Es sumamente importante recordar que según detectó la Auditoría Superior de la Federación en la Cuenta Pública de 2016, Pemex vendió el etano a Etileno XXI muy por debajo del precio del mercado, ocasionando una pérdida de Mil 900 millones de pesos y que para cumplir con el volumen de etano que requería  se vio en la necesidad de comprar a empresas petroleras de Estados Unidos. Como podemos ver la empresa que, según palabras del mismo López Obrador, es de todo los mexicanos, fue saqueada nuevamente. Una vez más los de cuello blanco hacen de las suyas y como siempre, los ciudadanos tendremos que conformarnos con conocer de estos ilícitos en los que la parte actora nunca llega a tener este papel en los tribunales. Todos se dicen inocentes de cuanta suciedad está siendo dada a conocer con el fin de debilitar a los contrincantes. Unos a otros se dicen ofendidos, le dicen mentiroso a quien los acusa y continúan en la contienda. ¿Existe la ética electoral? ¿Para ser aspirante a una candidatura presidencial, o de cualquier otra índole, deben cubrir un perfil? La respuesta es NO, la mafia del poder de derecha e izquierda se mueve como pez bajo el agua, es su especialidad sortear estos escabrosos asuntos porque todos tienen cola que les pisen. Andrés Manuel López Obrador sostiene que acabando con la corrupción todos los mexicanos vivirán mejor, así que esperamos que cambie a un buen número de sus colaboradores para demostrar que está barriendo las escaleras “de arriba para abajo” y que el buen juez por su casa empieza.

Por: Helena Cárdenas / [email protected]

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