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“Que no venga a cuentear a los veracruzanos. Sabemos bien que es un ladrón. Eso lo sabe todo Veracruz. Un ladrón tiene que ir a la cárcel y devolver lo que se robó. Yo tengo un  compromiso con los veracruzanos de hacer justicia y hacer justicia pasa por sancionar a Duarte”, dijo, en entrevista televisiva, Miguel Angel  Yunes  Linares, quien, en su segundo intento por gobernar el estado de Veracruz, es el virtual ganador. El candidato de la coalición PAN-PRD, afirma que el actual gobernador, Javier Duarte, será encarcelado por enriquecimiento ilícito, pues “sólo es cuestión de tiempo para que la Procuraduría General de la República lo consigne y proceda a sancionarlo”. En este tenor se llevó a cabo la campaña del ex priísta que fuera acogido por el Partido Acción Nacional y respaldado por el PRD ( partido que aliándose con el PAN mató dos pájaros de una pedrada: ayudó a que en ese importante estado petrolero, que cuenta con el puerto comercial más importante del país y un legado cultural que ni los hechos violentos de los últimos años han logrado debilitar) y  logró conservar su tercer lugar como fuerza política, sitio que muchos correligionarios veían en peligro luego del descrédito y la desbandada que se dio tras la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa al quedar al descubierto que José Luis Abarca, quien era el presidente municipal formaba parte de la delincuencia organizada en esa región del estado de Guerrero. Hasta ahora ningún perredista ha reconocido ser quien impulsó la candidatura del ex alcalde, porque, muchos de ellos, ahora forman parte de las filas de Morena, pese a que Andrés Manuel López Obrador asegura que en su partido todos son honorables. Yunes asegura que al gobernador en turno le urge ir a siquiatra porque “definitivamente está fuera de la realidad. Todo lo que él dice es una reacción esquizofrénica. Decir que él es víctima de ataques y que no ha desviado nada. Bien le haría preparar la entrega, buscarse abogados y un siquiatra”. El triunfo de Yunes Linares fue por una cantidad mínima de votos, sobre el candidato Cuitláhuac García, por este motivo se llevará a cabo la revisión voto por voto, sin embargo es prácticamente un hecho que el próximo gobernador de Veracruz, ese “rinconcito donde hacen su nido las olas del mar”,  será Miguel Angel Yunes, político que fuera nombrado dentro de la red de pederastia, encabezada por Jean Zuccar Kuri, en el libro “Los demonios del Edén”, publicado en 1995, a cuya autora, la periodista y escritora Lidia Cacho, le costara la cárcel ya que implicaba también al ex gobernador de Puebla, Mario Marín. El virtual ganador de la contienda electoral, llevada a cabo el pasado domingo, asegura que dicha acusación que fue retomada durante su campaña (que llegó, incluso, a una demanda penal por pederastia, interpuesta por diversas organizaciones internacionales a principios del pasado mes de mayo)  es parte de una guerra sucia en su contra.  Habiendo una demanda, tal como lo marcan las leyes, tendrá que demostrar su inocencia, lo que muchos veracruzanos esperan sea la verdad y que al partido Acción Nacional conviene sea así, porque, en caso contrario, pondría en entredicho la plataforma panista que presume de religiosidad y moralidad a toda prueba. Así las cosas quienes interpusieron la demanda tendrán que exigir prontitud al proceso, porque una vez asumiendo el poder gubernamental el acusado se volverá intocable debido al fuero que, en nuestro país, ha sido la causa de tanta impunidad. Miguel Angel Yunes asegura que Javier Duarte dejará a Veracruz sumido en crisis social y económica; con servicios de salud y educación deficientes. “Evidentemente tiene que ir a prisión. El señor se robó el dinero de los veracruzanos. Veracruz está en crisis. Una crisis terrible en materia social, en los servicios de salud, en los servicios educativos, en los servicios de atenciones del estado. Le debe a la Universidad Veracruzana,  le  debe a proveedores. La deuda más alta del país la tiene Veracruz. Se robaron el dinero, claro tienen que ir a la cárcel”, señaló. Por su parte, Javier Duarte asegura que la contienda electoral se llevó a cabo a costa de su descrédito. “Ha continuado la política de acusar sin pruebas, de denostar sin fundamento y de agredir e insultar a mi persona y a mi gobierno. Una cosa es la propaganda electorera basada en la infamia y en la acusación sin bases y otra muy distinta, probar los dichos”, dijo el mandatario veracruzano y aseguró: “No y temo a los que usan la violencia verbal para intimidar y ganar simpatías”. ¿Culpables? ¿Inocentes? El tiempo lo dirá, pero lo que si es seguro es que una vez más seremos testigos de que en cuestiones de política todo lo dicho forma parte de las campañas electorales sucias y que los “trapitos” sacados al sol se quemaran en el ardiente sol veracruzano y…. nada más.

a fondo
Helena Cárdenas
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