El incremento de la temperatura ambiental en los últimos 50 años es casi del doble, comparada con la que prevalecía durante la primera mitad del siglo pasado, registrando 0.74 grados centígrados. El dióxido de carbono (CO2) es el principal contribuidor y dominante del actual cambio climático; su concentración atmosférica se encuentra en 393 partes por millón. Los científicos han determinado que el incremento de la temperatura no debe rebasar los 2 grados centígrados y consideran que los niveles de gas invernadero alcanzaron su máximo en el 2015, año en que surgió la urgencia de ir disminuyendo, paulatinamente, para que en 2050 haya una disminución del 50 por ciento. Pero todo esto no preocupa a Donald Trump, quien en pro de la economía de los Estados Unidos dio la espalda a lo referente al cambio climático.  Al extraer petróleo pueden ocurrir accidentes como son los derrames. Si el petróleo se encuentra junto a depósitos de gas natural, en pozos ubicados en mar o tierra,  normalmente éste es quemado, liberando a la atmósfera una serie de contaminantes entre los que se encuentran el hollín, monóxido, dióxido de carbono, y óxido de azufre. Lo mismo ocurre en la extracción del gas natural. En lo que respecta a la producción de electricidad, ésta no genera contaminantes atmosféricos, pero los embalses que deben construirse para almacenar y controlar el agua alteran el medio ambiente al sumergir territorios fértiles y útiles para la agricultura ya que desvían los cursos naturales del agua. Durante los últimos doce años, que han sido los más calurosos desde 1850, las temperaturas han aumentado a nivel global. De no lograrse el objetivo para el  2050, dicen los expertos, las consecuencias serán devastadoras y la vida en el planeta podría llegar a su fin. Lo cierto es que a muchos seres humanos parece no preocuparles el apocalipsis porque, irresponsablemente dicen, “de algo nos tenemos que morir”. Y así es, todo ser  viviente está condenado a morir, sin embargo la peor muerte es la provocada por nuestras tonterías. El aumento de la temperatura mundial es un hecho, los científicos no han encontrado la fuente real de este fenómeno. La controversia entre la comunidad científica prevalece con todo y que gran parte de ellos  consideran que el aumento se debe a las altas concentraciones de gas invernadero ocasionado por actividades humanas como la deforestación y la quema de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo. El calentamiento ha reducido las áreas de nieve en el hemisferio norte y  derretido las que flotaban en el océano Artico, también se ha observado como grandes porciones de la Antártica se separaron del resto de la masa polar reduciendo las dimensiones de dicho continente. Esto ha aumentado los niveles del mar entre cuatro y ocho pulgadas y se estima que seguirá aumentado debido a la frecuencia y magnitud de las lluvias provocado por un incremento en la evaporación de aguas superficiales que es ocasionado por el aumento de la temperatura.  Como podemos ver es un peligroso ciclo que, a decir de los científicos, provocó la industrialización y la irresponsabilidad de cada ser humano que contamina de una u otra forma la atmósfera, las aguas y la tierra. Dicen los expertos que a pesar de que las lluvias son de mayor magnitud cada día, los niveles de los ríos y lagos disminuirán por el incremento en la evaporación causada por aumento de temperatura, ello disminuirá la generación de energía eléctrica y de agua potable; irónicamente habrá grandes inundaciones. El aumento de la temperatura ha traido un incremento de las enfermedades respiratorias y enfermedades infecciosas causadas por plagas de insectos como los mosquitos. Enfermedades que habían sido controladas como el dengue, el paludismo, el cólera, la malaria, la fiebre amarilla, sobre todo en los trópicos cobrarán gran número de vidas. Además de la deshidratación, los sistemas vasculares y la capacidad respiratoria del ser humano se afectan con las altas condiciones de calor pues tiene que hacer mayor esfuerzo al realizar sus actividades cotidianas. Los climas tropicales crecerán al igual que las regiones desérticas. La falta de agua y energía eléctrica acabará con  la economía, debe ser por ello que los expertos en política económica se  preocuparon  y ocuparon en una reforma energética que, abrió las puertas a la inversión privada y convertirá  a las empresas energéticas del estado en empresas meramente comerciales, de ahí que la promesa de que pagaríamos menos por la energía  eléctrica, el gas doméstico y las gasolinas fue otra tomada de pelo.  De continuar estos incrementos millones de personas tendrán que guisar con leña o carbón y la atmósfera estará tan sucia como  la política mexicana y mundial porque la preocupación que muestran muchos países por la ecología es mera demagogia. 

Por: Helena Cárdenas /  [email protected]

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