Los  mexicanos estamos conscientes de que vivimos en un territorio donde impera la corrupción y el burocratismo, así que si tiene usted que recurrir a la policía,  que del otro lado de la frontera está conformada por hombres altos, delgados, fornidos, con una personalidad fuerte, que le cubrirán con una manta tras haber solucionado la emergencia, producto de la violencia que aqueja a la tierra que es  el sueño de millones de mexicanos, no se asombre si los “polis” se tardan un poquito y en lugar de tratarle con respeto, de protegerle como debe hacerse con las víctimas, le dicen con voz “aguardentosa” la clásica frase: “Me va a tener que acompañar para hacer las averiguaciones”,  y efectivamente usted y cualquier persona que tiene un problema derivado de la inseguridad, que existe hasta dentro de los hogares, tiene que acudir a levantar una denuncia, situación que no le da derecho a la autoridad, llámense policías, ministerios públicos, jueces, etc., a darle un mal trato, a dirigirse a usted como si fuera el delincuente, porque en nuestro territorio parece que eso de que las personas son inocentes hasta que se demuestre lo contrario se aplica a las víctimas, no a los delincuentes. En incontables películas realizadas en  los Estados Unidos hemos visto que cuando alguien se encuentra en peligro llama al 911 y los policías llegan como por arte de magia. ¿Será por esta ficción policiaca que en nuestro país el nuevo número de emergencias es también el 911?   “El grito todos somos Ayotzinapa es un llamado a seguir transformando a México”, dijo el presidente Enrique Peña Nieto cuando dio a conocer las diez medidas que, aseguró, fortalecerían la seguridad y el estado de derecho, entre ellas la creación del mando único, que quiere decir que en cada estado debe contar con sólo un grupo policial.  Para que esto se lleve a cabo en todo el territorio nacional, el jefe del Ejecutivo tendrá que enviar una iniciativa de reforma que, luego del caso Ayotzinapa, puso al algunos presidentes municipales un poco descontentos, la medida no les calló nada bien pues, si se hacen “de la vista gorda”, protegen al crimen organizado o forman parte de algún cártel, se sentirán desprotegidos, aunque,  si tienen amigos de los de arriba, ya sea a nivel federal o en su propio estado, todo seguirá funcionando como hasta ahora… bien para ellos y mal para la ciudadanía. “Si queremos tener policías eficaces y honestos, el Estado debe ofrecerles un proyecto de vida y pagarles bien. Esta reforma implicará un enorme reto presupuestal. Por ello requerirá un proceso de transición administrativa responsable, que de prioridad a las entidades con mayor urgencia de atención”, señaló en esa oportunidad presidente de la Republica al indicar que el cambio de modelo policial desaparecería a más de mil 800 cuerpos policiacos municipales débiles, surgiendo 32 corporaciones de seguridad estatal sólidas, confiables, profesionales y eficaces. ¿Será posible tanta belleza? Sin embargo la propuesta no ha precisado qué pasará con los policías desempleados. ¿Serán debidamente indemnizados para que con esos recursos puedan establecer un negocio honesto. Serán reubicados en otras áreas administrativas a nivel municipal o estatal o pasarán a formar parte de los millones de desempleados propensos a escuchar propuestas delictivas. La iniciativa de reforma constitucional faculta al Congreso de la Unión para expedir una ley contra la infiltración del crimen organizado en las autoridades municipales. Dicha ley establecería un mecanismo para que la Federación asuma el control de los servicios municipales o, en su caso, disuelva un ayuntamiento cuando existan indicios suficientes de que la autoridad local está involucrada con  la delincuencia organizada. El secretario general de la Federación de Municipios de México, de ahí surge  la necesidad de implementar estrategias que permitan resolver el grave problema de la delincuencia organizada y asegura que en la mayoría de los dos mil 445  municipios hay un ambiente de paz y tranquilidad ya que  cumplen con su responsabilidad en materia de inseguridad y en las demás áreas.  La presidencia de la Republica,  asegura que las propuestas del presidente Enrique Peña Nieto “constituyen una solución integral que no nos representa un camino ni fácil ni corto”. Como suele suceder en este país las propuestas de Peña Nieto han  alborotado el gallinero. La bancada del  PAN en el Senado,  asegura que el presidente olvida que hay “narcoestados”, como Michoacán y dice que es sólo un mensaje electorero. Algunos ciudadanos coinciden en esto por  la nueva credencial de elector que no es otra cosa que la clave única de identidad que surgió, precisamente, antes de las elecciones intermedias. ¿Qué pasará con la CURP? El  panista, Ernesto Cordero, señala que el presidente de México debe reconocer que està retomando las propuestas, en materia de inseguridad que hiciera el ex presidente Felipe Calderón. Por su parte el coordinador perredista  Miguel Barbosa, ha  coincidido con el panista Jorge Luis Preciado en su preocupación por la propuesta de modificar la Ley Federal de Delincuencia Organizada que permitiría llegar a la disolución de los municipios perpetrados por el narcotráfico. ¿Serìa aplicable en este caso aquello de que el miedo no anda en burro? Aunque todo esto puede quedar en los archivos muertos si López Obrador gana la elección presidencial ya que él ha dicho que implementará una política de seguridad que pretende poner a los delincuentes fuera de los penales. ¡¡¡Qué miedo!!!

A fondo
Helena Cárdenas
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