Según sus estudios de mercado, los empresarios extranjeros podrán abrir gasolineras en el sitio que les convenga. Esto será posible debido a que mediante  la reforma energética Petróleos Mexicanos dejó de ser el único operador de las gasolineras del país. La competitividad que se abre  no consiste únicamente en que los inversionistas adquieran gasolineras de PEMEX, sino que las compañías petroleras extranjeras pueden trabajar sólo con la franquicia con la total libertad de poner precio a sus gasolinas. Esta apertura ilimitada  indica que la competencia puede favorecer a los consumidores, sin embargo, es un riesgo para los empresarios mexicanos ya que puede llevar  a la quiebra sus gasolineras  en el caso de que los productos  extranjeros sean más baratos que las gasolinas expendidas por la industria nacional. Por este motivo los empresarios gasolineros  han formado grupos para desarrollar nuevas estrategias de negocios, publicidad, mercadotecnia y más productos que les permitan enfrentar a la competencia tan dura que tendrá lugar en los próximos dos años.  Existen 11 mil 313 estaciones de servicio en todo el territorio mexicano, las que, con  la competencia que se avecina pueden perder a sus clientes en el caso de que las gasolinas vendidas por los extranjeros sean más baratas. Ante la apertura los empresarios de México buscan modernizar sus gasolineras. Una de las estrategias mercantiles son las tiendas de conveniencia; con ellas podrán  mantener cautivos a sus clientes al dotarlos de más servicios. Gasolineros del Estado de México, Hidalgo, Chiapas,  Oaxaca, Puebla,  Querétaro, Tabasco,  el Distrito Federal,  Tlaxcala y Veracruz, estiman que las tiendas de conveniencia pueden aportar el 70 por ciento de las utilidades, mientras que la venta de combustible  sería del 30 por ciento. Consideran que mientras más gente llegue a las tiendas  habría más venta de gasolinas, con ello se maximizaría el margen de ganancia en estos negocios que dejarían de ser sólo expendedoras  de combustibles ante la llegada de empresas como ExxonMobil,  de  poderío mundial.  Otro de los motivos de las uniones de gasolineros es que, a partir del año en curso podrán realizar “ventas de primera mano”, o sea ventas al mayoreo, que consiste en que las empresas pueden contratar a otras para reservar la capacidad en los poliductos del Sistema Nacional de Refinación transportando el combustible hasta las terminales de almacenamiento  y reparto, así, cuando el combustible llegue a estas terminales otras estaciones pueden ofrecer el servicio con carrotanques para transportar el diésel y las gasolinas a cualquier estación  del país. Supuestamente,  las gasolinas se regirán por la oferta y la demanda, por lo que las gasolineras que vendan más pueden dar un precio menor, lo que haría que los precios  variaran diariamente. Gobierno y empresarios aseguran que  la competencia favorecerá a los clientes, pues a mayor volumen de venta el precio será menor. ¿Será posible? Con el anuncio de la instalación de tiendas de conveniencia en las estaciones de servicio surgió otro grupo, que es Oxxo Gas, que quiere comprar las estaciones de combustible donde hay tiendas de su marca. Esta filial de Fomento Económico Mexicano busca incrementar sus finanzas posicionando su marca en el mercado de los combustibles. Por otra parte, la exploración y extracción de hidrocarburos en el Golfo de México puede ser realizada por empresas como Exxon Mobil, Petrobras, Pacific Rubiales, Statoil, Eni International y Shell. En la ronda uno la Comisión Nacional de Hidrocarburos licitó 14 bloques, de los que sólo se adjudicaron dos al consorcio formado por las compañías Sierra Oil & Gas, Talos Energy y Premier Oil. Los gasolineros mexicanos tendrán que trabajar duro para enfrentar la competencia que se avecina y, por supuesto,  los que invierten en  hidrocarburos deberán sortear también la crisis de producción mundial, que es de 15 millones de barriles diarios, que esperan recuperar en los próximos cuatro años a fin de justificar los actuales precios del petróleo que encarecen también a las gasolinas. Dicen los gasolineros que quienes trabajen solos quebrarían  al momento en que los gasolineros extranjeros comiencen a posicionarse, así que no dudamos que con esta estrategia, auspiciada por la reforma energética, muchos empresarios  tendrán que vender a alguien que, seguramente, ya está afilando las uñas para comprar gasolineras a bajo precio. Pueden ser extranjeros, pueden ser nacionales. El negocio de los energéticos es, como todos, un mundo donde la competencia busca acabar con quienes tienen menor capital. Los transportistas y automovilistas, por su parte, esperan que realmente la oferta y la demanda que, dicen llegará, sea benéfica porque  eso de que el gobierno fije los precios  no beneficia a nadie, pues al encarecer las gasolinas, cada vez que se les da la gana, encarecen todos los productos. Las promesas para los mexicanos, vía la reforma energética fueron otra “tomada de pelo”. La prueba, ayer subieron las gasolinas.

a fondo
Helena Cárdenas
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