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Algunos sociólogos aseguran que cuando un país cae en la mediocridad es porque la política que impera es un mal, no un bien. La política debe ser una actividad ejercida de manera profesional, aunque eso es una quimera pues muchos políticos tienen apenas la educación básica y hay quienes dicen tener estudios universitarios sin contar con título alguno, puede ser que por ello no tienen ideas muy claras ni tienen ordenadas sus prioridades lo que los muestra ante la sociedad como personas que se contradicen.  Pareciera que el objetivo de la política actual son las reformas que permitan avanzar a los poderosos y frena la vida de los mortales ciudadanos;  vemos a diario  acciones partidistas que impiden que ese propósito pueda llevarse a cabo. Unos consideran que es importante realizar reformas institucionales a fin de mejorar el desempeño de los poderes públicos, de ahi que busquen  lazos de “respeto y confianza” con sus opositores para crear un clima que favorezca los acuerdos y haga posible las reformas pendientes. Sin embargo el multipartidismo crea  polémica y hace que el ambiente sea sumamente conflictivo; eso es algo cotidiano, pero los ciudadanos acostumbrados a ver estas rebatingas están resignados o mejor dicho aburridos de ver siempre lo mismo. La historia y la lógica coinciden en que los partidos políticos son actores cuya característica principal es la belicosidad porque en su lucha por conseguir o mantener el poder se enfrentan entre si de una manera tan irracional que sus cálculos y decisiones para ganar o para hacer perder al partido contrario los hace verse inmaduros.  En el camino hacia el poder es común ver como los discursos y las acciones se contradicen llevándose entre las patas objetivos importantes para concretar otros que los favorecen de manera individual. Los penales estarían repletos de políticos si la incoherencia, la contradicción y la mentira fueran delitos. Debido a la incoherencia y a los malos cálculos políticos hay partidos y políticos cuyas acciones no logran concretarse, que contradicen las plataformas políticas con sus actos belicosos, dando un ejemplo que, en estos tiempos de inseguridad, enrarecen la estabilidad del país.  La competencia electoral impulsa alianzas de partidos totalmente opuestos, desafiando  a la lógica y poniendo barreras para lograr crear condiciones que hagan posible su llegada a Los Pinos el año próximo.  El PAN y el PRD han formado alianzas cuyo objetivo fue derrotar al PRI en las  elecciones  municipales o estatales, esto trajo como consecuencia que el tricolor se sintiera dolido y tratara de desquitarse no dándole importancia a los puntos que interesan a algunos actores de la mencionada reforma política y, lo que hace unos años fueron rumores, se volvieron hechos, pues las alianzas con el partido del Sol Azteca no sirvieron para que sus legisladores apoyaran todas las  reformas. Claro que a estas alturas del partido la ocupación principal de todos los partidos políticos son las elecciones del 2018, por ello las preferencias y objetivos están siendo ordenados nuevamente; aunque al dejar atrás temas importantes de la agenda polìtica dan la impresión de que no saben lo que quieren, al final de cada trienio o sexenio el único objetivo es ganar las elecciones cueste lo que cueste, llevando como slogan que en el amor y en la guerra todo se vale. Se vale pasarse de un partido a otro, ignorar a las bases y tomar decisiones a nivel dirigentes. Se vale no apoyar al candidato presidencial de sus partidos y ocuparse únicamente del poder local (chamba, hueso, etc.), hacer promesas que nunca se cumplirán y usar nuevamente la necesidad del pueblo para conseguir votos que les permitirán colocarse en ese diez por ciento de los mexicanos que pueden vivir sin sobresaltos económicos. Entre discusiones y oposiciones los partidos políticos están barajando sus cartas.  Quienes viven del poder que da el poder están listos para la carrera que tiene como objetivo sacar al PRI de Los Pinos, tal vez por el temor de que quieran quedarse otros 71 años al frente del Ejecutivo Federal.  Los partidos se preparan para  cambiar de color los membretes de la papelería oficial, porque eso hace sentir orgullosos a quienes “trabajan” en las oficinas gubernamentales. Seguridad y empleo serán nuevamente las cartas fuertes de los discursos y los ciudadanos nuevamente esperanzados, esperando al bueno de la historia… que bien podría ser una mujer si es que el PAN decide empoderar a Margarita Zavala en lugar de ceder ante el PRD en donde muchos quieren ser el sucesor de Peña Nieto, aunque todo hace indicar que el “gallo” del partido del Sol Azteca será el actual jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel  Ángel Mancera y… la rueda sigue girando siempre en el mismo sentido, a favor de quienes viven del erario, de quienes siempre tienen empleos bien pagados, los demás, para los políticos, son lo de menos.

Por: Helena Cárdenas /  [email protected]