A muchas personas les cuesta trabajo reconocer que si en una familia impera la violencia en el momento mismo que cualquiera de sus miembros salga a las calles hará partícipes de su conducta a quienes le rodean, porque sus palabras, su comportamiento, permean agresividad, esto ocasionará que quienes interactúan con él, o ella, reaccionen de igual manera, incluso si en sus hogares viven en armonía pues los seres humanos, al igual que los animales, poseemos el instinto de conservación, el cual conlleva la necesidad de defendernos al ser atacados ya sea verbal o físicamente.  Homicidios, violencia física y abuso sexual de menores de 14 años colocan a México  en el primer lugar. Encabezar una lista que nos posiciona como el país número uno en problemas que hablan de la naturaleza de las personas que viven aquí no es algo que pueda hacernos sentir orgullosos,  porque nadie que posea las características que nos hacen seres humanos puede vanagloriarse por tener este  galardón de oro. La penosa noticia la dio a conocer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) durante la conmemoración del Día Internacional para la Prevención del Abuso Infantil.  La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha manifestado preocupación sobre el particular debido a que en nuestro país la violencia y los abusos sexuales contra los infantes va en aumento y exhorta a las autoridades competentes, organizaciones sociales y la población en general a seguir trabajando para que los derechos humanos de los pequeños mexicanos sean respetados íntegramente. La Convención Internacional de los Derechos del Niño tiene como premisa la adopción de medidas que protejan a los niños y adolescentes contra cualquier clase de abuso o explotación, sin embargo,  esta problemática social ha ido en aumento,  motivando a diversos sectores de la sociedad a exigir la construcción de una sociedad libre de violencia donde la protección de los niños y adolescentes sea una realidad no sólo demagogia. La Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes tiene como objetivo salvaguardar la integridad síquica y física de este importante grupo social quienes serán los encargados de mover a esta Nación en un futuro nada lejano. En el caso de los adolescentes es urgente la orientación correcta, es necesario retomar los valores, la moral, dentro de los hogares, en las escuelas para que de ahí permeen al resto de la sociedad.  Las diferentes fracciones parlamentarias de la Cámara de Diputados asumieron, en 2016, el compromiso y la responsabilidad moral y legal de impulsar acciones jurídicas, políticas y económicas para la protección de los menores, acto que ocurrió al conmemorarse el Día Internacional para la Prevención del Abuso Infantil. Como todos sabemos los días especiales sensibilizan hasta a los políticos, tal vez es parte de nuestra cultura celebrar a la madre un día y el resto del año dedicarnos a provocarle disgustos; nos reunimos con la familia y los amigos más queridos en Navidad o Año Nuevo y a muchos no los volvemos a ver hasta el año siguiente, precisamente durante esas celebraciones. Este comportamiento  hace que los legisladores, o cualquier autoridad, hablen con el corazón en la mano,  se desgarren las ropas por el dolor que les provoca saber que en nuestro país los niños son golpeados, maltratados sicológicamente, violados, obligados a delinquir… asesinados dentro y fuera de los hogares.  Se comprometen a exterminar ese flagelo que daña a los más pequeños de la sociedad. El día siguiente la agenda contiene otros problemas por los que hay que hacer promesas… los compromisos de ayer quedan en el pasado, se vuelven parte de la historia y paradójicamente continúa la misma historia; esperamos no pase lo mismo con el apoyo a los damnificados de los desastres naturales. Esto no ocurre cuando se trata de hacer reformas que permitan tener el control económico de los mexicanos que viven de un salario o cuando dicha reforma servirá para que los más poderosos salgan favorecidos. La Comisión Especial Contra la Trata de Personas de la Cámara de Diputados, asegura  que las principales causas de muerte e invalidez entre la población infantil son el abuso y el maltrato e indicó que cerca de seis millones de niños, niñas y adolescentes, en América Latina, fueron víctimas de agresiones severas, en 2012, y 80 mil niños mueren cada año debido a la violencia de sus padres u otra persona. De acuerdo con datos proporcionados por la ONU, en Latinoamérica, cada minuto sufren abusos sexuales cuatro menores, tres de las víctimas son niñas. El Centro de Estudios para el Adelanto de la Mujeres y la Equidad de Género de la Cámara de Diputados,  asegura que en México el diez por ciento de los niños son víctimas de abuso sexual, lo que equivale a 4.5 millones de víctimas. Explicó que quienes son abusados en su infancia llegan a la edad adulta con problemas de ansiedad, depresión, además de otros trastornos síquicos y que sus relaciones son disfuncionales. Lo más complicado de esta problemática  es que los abusos de infantes ocurren por igual en países del primer mundo que en los subdesarrollados. Siendo México el primero en la lista de abuso y homicidios contra menores de edad,  el sólo hecho de tratar de legalizar la marihuana es algo aberrante,  ya que estas indefensas personitas son presa fácil de los que se quieren convertir en honorables  productores y comerciantes de drogas. 

Por: Helena Cárdenas /  [email protected]