Legisladores demócratas de los Estados Unidos, aseguraron que el ingreso de armas a territorio mexicano proviene de nuestro vecino del norte, esto quedó demostrado  cuando la mayoría de las armas que se recuperaron venían del país de dichos legisladores, sin embargo, cuando Darren Gil, ex director de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego del gobierno de la Casa Blanca, denunció que el gobierno de México, no permitió a los legisladores, que visitaron nuestro país, en ese entonces,  analizar todas  las armas decomisadas. Es importante subrayar que la oficina estadunidense mencionada ha sido acusada de dejar pasar miles de armas a los traficantes que abastecen los cárteles de la droga, a quienes les impone sólo una pena que consiste en amonestación verbal. La ligereza de las leyes antiarmas del gobierno de la Casa Blanca permitió que la oficina mencionada regresara a las calles a un número indeterminado de traficantes de armas, mexicanos y estadounidenses, imponiéndoles sólo la libertad condicional a pesar de que las pistolas y ametralladoras que compraron llegaron a las manos de narcotraficantes mexicanos, ocasionando que nuestro país viva una aterradora ola de violencia.  El Comité de Reforma Gubernamental del Congreso estadounidense, realizó una indagatoria a  petición de los demócratas, en la que aceptó que la sentencia por la compra ilegal de armas por lo general es la libertad condicional. El informe detalla que la oficina de la ATF en Phoenix, Arizona, no sólo no encarcela a quienes compran armas de manera ilícita, sino que además trata de convertir a los traficantes en soplones. “La opción de una de esas personas es cooperar contra los cárteles de la droga o “vernos una vez al mes”. Generalmente lo que van a hacer es “vernos una vez al mes”. Aunque creo que si la opción incluyera un poco de tiempo de cárcel podríamos obtener más información”, asegura Peter Forcelli, agente especial de la ATF en ese estado de la Unión Americana.  En el año mencionado, en Washington, durante la audiencia legislativa sobre la Operación Rápido y Furioso, se habló de que el partido Republicano fue “persuadido” por la Asociación Nacional del Rifle para evitar modificaciones a la venta de armamento, por ello este partido aseguró que no se tocaría el tema de las leyes que permiten la compra de armas sin algún castigo. Y aunque los republicanos fueron tajantes acerca de no discutir las leyes antiarmas, los demócratas (que eran minoría) no estuvieron de acuerdo en la complicidad que hay con los vendedores de armas por lo que solicitaron la indagatoria. El Comité recomendó al Congreso de los Estados Unidos incrementar la pena por la compra ilegal de armas para que disminuya en número de traficantes o “cooperen” más para llegar a los cárteles de la droga. Solicitó también la creación de un estatuto antitráfico, ya que no existe en las leyes estadounidenses. Por supuesto, las propuestas son rechazadas por los republicanos y la Asociación Nacional del Rifle, quienes argumentan que violan del derecho constitucional de los estadounidenses a portar armas. Esta posición continúa y a ella se suma el presidente Donald Trump. En México la pena por tráfico de armas es de cinco a 30años de prisión, que puede ser hasta de 45 años por las agravantes, pero esto no frena la violencia que ha dejado un saldo oficial de 121 mil 683 muertes violentas en el sexenio pasado y 117 mil en el actual, en todo el territorio nacional. De este lado de la frontera debemos estar muy atentos con las propuestas de los candidatos presidenciales para recuperar la seguridad, porque es un hecho que la delincuencia organizada ha rebasado al Estado, el grito, la exigencia ciudadana, deben tener una respuesta real. Ya basta de promesas, de jugar con las necesidades del pueblo, de los trabajadores, de los niños, de miles y miles de familias que viven con la zozobra de encontrarse en un fuego cruzado, de perder lo poco que la nefasta política económica permite. Ricardo Anaya promete que el salario mínimo incrementará sustancialmente, pero de antemano sabemos que los legisladores no lo permitirán porque para ellos las “dietas” tienen signos de pesos mientras que las del pueblo significan hambre. El otro lado de la moneda es la promesa de López Obrador, quien dice que son mejores los abrazos que los balazos, pero abrazar a los delincuentes puede resultar contraproducente. Margarita Zavala dice que irá contra los delincuentes y Meade también, en tanto el bronco sigue con la bronca de haber sido aceptado como candidato presidencial en último momento a pesar de que fuera rechazado por aquello de las firmas. Sin duda esta es la elección más antidemocrática de la historia, más sucia, pero no hay que perder las esperanzas y ojalá la respuesta a esta pregunta sea positiva. ¿Será posible que alguno de los candidatos presidenciales sea una de esas aves que cruzan el pantano y no ensucian su plumaje? Y acerca del muro de Trump: ¿Servirá para que ya no lleguen armas de Estados Unidos? 

Por: Helena Cárdenas / [email protected]