Luego de que la Comisión del Mercado de Valores  descubriera los casos de soborno para obtener contratos con Pemex, Hewlett Packard llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que consistió en el pago de una multa de 108 millones de dólares. Pemex ha sido  productor de muchos delincuentes de cuello blanco. De ahí salió esa casta que castra al pueblo mexicano, que liberó los precios del gas y las gasolinas mientras ellos hacen y deshacen con los recursos que ahí ingresan. Dicho escándalo petrolero fue  dado a conocer  por la Comisión del Mercado de Valores y el Departamento de Justicia de Estados Unidos al denunciar el pago de un soborno que la empresa Hewlett Packard hizo a ex funcionarios de Petróleos Mexicanos,  entre 2008 y 2009. El soborno de un millón de dólares en comisiones para obtener el contrato de software con Pemex dejó a HP ganancias ilícitas con valor de 2.5 millones de dólares. Se dijo que la investigación la llevó por el Organo Interno de Control de la Paraestatal y las acciones legales conducentes  la Dirección General Jurídica. La SEC (por sus siglas en inglés) dejó en claro que “habrá cero tolerancia a cualquier acto de corrupción en la empresa”. Frase que nos hace esbozar la más burlona de las sonrisas. Durante los años mencionados Manuel Reynaud Aveleyra, era el subdirector de Procesos de Negocios e Infraestructura Tecnológica de Pemex, que dependía directamente de la Direcciòn Corporativa de Operaciones, siendo director  Raúl Livas Elizondo,  anteriormente  director de administración y desarrollo de la consultora Intellego,  cuyos socios fundadores son Eduardo Graniello y Felipe Labbe, quienes se lavaron las manos al dejar en claro que Raúl Libas trabajó con  ellos entre 2004 2006, dos años antes de que se firmaran los contratos y la negociación con Pemex en cuestión, asegurando que su empresa nunca se involucró en estos hechos. En mayo de 2009 Manuel Reynaud fue denunciado ante el Organo Interno de Control de Pemex porque aceptó un viaje al principado de Mónaco para asistir a una carrera de autos; esto fue como “pago” por haber adjudicado un contrato directo, con valor de 30 millones de pesos a favor de la empresa de software SAP. Mediante documentos Pemex explica que en 2010 se creo la Dirección Corporativa de Tecnología de la Información y Procesos de Negocio, en la cual se aglutinaron las 19 áreas de tecnología de información que tenía hasta entonces la paraestatal, cuya finalidad fue reducir costos por lo que en 2010 y 2011 Pemex efectuaba un solo arreglo para todos los productos y servicios en vez de uno para cada organismo subsidiario. De esta manera cambiaron las condiciones de los contratos como el firmado con Hewlett Packard, empresa que, en ese tiempo, tenía como director a Carlos Guzmán, quien fue director del organismo encargado de promover las exportaciones de empresas privadas de la empresa denominada ProMéxico, de la cual fue director hasta 2012. Por mayoría el pleno de la Cámara de Diputados aprobó la creación del órgano para hacerse cargo del asunto. Al darse a conocer que HP México pagó en comisiones para obtener un negocio de software con Pemex, según  denuncia de la Comisión de Valores de Estados Unidos, se comprobó  que la paraestatal está agobiada por escándalos de corrupción, accidentes mortales, caída en la producción de crudo y costos crecientes que impactan su salud financiera. Movimiento Ciudadano solicitó que la Cámara de Diputados no sea “espacio para la simulación y cubrir apariencias”. El PRD en San Lázaro, indicó que las conclusiones  debían  turnarse al presidente de la República y la comisión daría el correcto seguimiento al caso que liga a 40 empresas, dejando muy claro que,  “es solamente una recomendación de la Cámara, ya que el gobierno, en este caso el presidente, tomaría las medidas que considerara conducentes”. En su momento los legisladores solicitaron  el castigo para los funcionarios que aceptaron el millonario soborno y calificaron de “penoso” que sea a través de gobiernos extranjeros como la sociedad se enteró del desfalco a la paraestatal. Esto por supuesto es penoso para los ciudadanos honestos, pero para quienes cometieron el ilìcito no lo es, ellos están acostumbrados a obtener excelentes ingresos con el tráfico de influencias y  los encargados de hacer nuestras leyes, léase  diputados y senadores,  se curaron en salud al indicar que la “justicia” la ejercería el jefe del Ejecutivo Federal. La sentencia en estos casos es: “delito menor”, y quienes pagan por éste son los ciudadanos que deben aceptar los incrementos a las gasolinas, el diésel y al gas doméstico sin protestar. La reforma energética enarboló la promesa de que los precios de los energéticos no subirían, una vez más se burlaron del pueblo. La avalancha de precios se dejó venir con la liberación del precio del gas y gasolinas provocando que a partir de septiembre la inflación rebasara el seis por ciento. Por supuesto, no existe crisis que toque los bolsillos de quienes viven del erario. Ellos viven en un México que pocos, muy pocos conocen.

A fondo
Helena Cárdenas
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