Melbourne.- El tenista suizo Roger Federer, campeón en 2017 del Abierto de Australia, admitió que en esta edición del Grand Slam, que comienza hoy, no es favorito para retener la corona a sus 36 años.
“El año pasado solo esperaba ganar en el inicio, era un ‘veamos qué pasa. En mi caso pienso en pasar las primeras rondas y empezar a rodar. Con 36 años creo que no puedo ser favorito en un torneo. Por eso abordo las cosas de manera más relajada en esta etapa de mi carrera”, apuntó Federer.