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El artista y muralista mexicano José Silverio Saiz Zorrilla falleció la noche del jueves en la capital morelense.

Saiz Zorrilla invirtió más de 21 años de su vida en realizar una obra monumental en el domo del mercado Adolfo López Mateos (ALM), que en su momento se consideró el mural más grande del mundo con mil metros cuadrados de superficie, el cual lamentablemente se destruyó en 2002 con el incendio del edificio. 

En la columna del extinto colaborador de Diario de Morelos Víctor Cinta, denominada Teodolito, de febrero de 2014, relata sobre este muralista:
"Silverio Sáiz Zorrilla, cuaderno de doble raya de muchos, por circunstancias del destino, llegó al centro comercial ALM, penetró en el ámbito de muchos comerciantes y pronto empezó a maquinar, dentro de numerosos proyectos, realizar el mural que se convirtió en el más grande de América Latina. 

"Mientras saboreábamos el exquisito plato de pancita, con librito, cayito y mollejita, aderezado con orégano, limón, cebolla picada y venas de chile de árbol, bajada con una “toyita” bien “elodia” enfriada ortodoxamente por el “Piteco” en la fonda de doña Ángela Frikas de Jaramillo, la famosísima y tan querida “Güera”, el pintor, como siempre lo llamé, nos explicaba como iba a realizar tan impresionante obra. 

"Patrocinado por unos, auspiciado por otros, respaldado por no menos, Silverio empezó a pintar una superficie de más de mil metros cuadrados, colgado prácticamente de la bóveda de medio cañón de concreto puro, que cubre el mercado diseñado por el arquitecto Mario Pani, a más de treinta metros de altura. 

"Entre el barullo y el pulular de miles de personas que desde las cinco de la mañana comienzan con una actividad indescriptible, escuchando los gritos de los estibadores ¡ahí va el golpe!, el ofrecimiento de los mercaderes ¡barato como en la huerta! y el regateo de los marchantes ¡óorale está muy caro!, Sáiz Zorrilla plasmaba en ésa inmensa superficie, cada uno de los departamentos en los cuáles se dividía el López Mateos, de acuerdo a la vendimia. 

"Legumbreros, fruteros, pescaderos, carniceros, viscereros, chileros. Los de los ultramarinos, los abarroteros, las tortilleras y hasta una que otra “María”, eran retratados meticulosamente por el artista. 

"En alguna ocasión, los amigos de siempre, invitamos al excelente caricaturista Efrén Maldonado, a echarse una pancita; vino acompañado por el simpatiquísimo Andrés Bustamante el “Güiri Güiri” y Silverio les pidió que lo acompañasen a observar el desarrollo del mural. 

"Estar en el techo de la administración del mercado, ya provocaba esa sensación de mariposas en el estómago, fiel reflejo del miedo a las alturas. Imagínese usted estar en la parte superior de la bóveda.

 
"El muralista diseñó un sistema de redes de protección y malacates sustentables y operados por él mismo, que dejaron sorprendidos a propios y extraños. 

"Con el respaldo y la simpatía de todos los fenicios del ALM, el artista trabajó incansablemente durante más de veinticinco años.

 
"Un desgraciado incendio en el año 2002, acabó brutalmente con todos ésos años de esfuerzo de Silverio Sáiz Zorrilla. Ya no hay tiempo humanamente posible para reiniciar el mural. Recortes de periódicos, fotografías y películas de reporteros que entrevistaron una y otra vez al pintor son el testimonio de lo realizado. 

"A nosotros nos queda la profunda satisfacción de haberlo visto terminado con toda la magnificencia de sus colores, de sus formas, del estilo y personalidad del artista. ¿Verdad que hay personajes ciertamente desconocidos para muchos cuernavaquenses? 
"En el ALM todavía hubo otro infame incendio que imposibilitó cualquier posibilidad de restaurar o rescatar algún vestigio de aquella magnificente obra. Los fenicios de aquella época traerán a su memoria al maestro Saíz Zorrilla, colgado de su arnés sobre su telaraña de reatas de ixtle, independientemente de su extraordinario sentido del humor y cultura. Donde andes Maestro, te envío un caluroso abrazo y te agradezco tantos maravillosos momentos que vivimos juntos en la crónica cotidiana de ésta hermosa y conflictiva ciudad.