Rob Heaton, es quien localizó el problema de esta aplicación de mensajería, así como de Facebook o Tinder.

De acuerdo a la configuración que establezca el usuario, se puede dar a conocer cuál ha sido la última hora de conexión en WhatsApp, así como que usuario ha hablado, esto permite monitorear la actividad de cualquier usuario con un poco de conocimiento informático.

Heaton explica que en base a los datos de la relación de los usuarios con la aplicación, se puede establecer ciertos patrones de comportamientos tales como conocer a qué hora duerme o saber que usuarios hablan más entre ellos y establecer así vínculos de amistad.

También, el ingeniero explica que mientras más datos se posean, es más fácil cruzar los datos de los usuarios y establecer patrones de comportamiento mucho más avanzados, incluso fue capaz de determinar edades y rutinas laborales uniendo los datos de Facebook de algún usuario.