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Una semana o 10 días antes de que terminen las vacaciones, niños, niñas y adolescentes deben recuperar paulatinamente los horarios establecidos para dormir las nueve o 10 horas que requieren para tener un descanso de calidad.

En entrevista el director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño (IMMIS), Reyes Haro Valencia, dijo que en las vacaciones la rutina se altera y se modifican los horarios para dormir y comer, pero a medida que se acerca el calendario escolar se pueden ir adoptando los hábitos.

El cerebro tiene la capacidad de adaptarse a varios horarios, pero la necesidad de sueño no se puede modificar, por eso los chicos en vaciones se levantan más tarde de lo habitual, "lo que hemos identificado es que son hasta tres horas lo que se desfasan lentamente y de la misma manera hay que regresarlos", agregó.

“La manera en que hay que hacerlo se basa en la cronoterapia, que consiste en que cada dos días se adelante media hora el horario para dormir y despertar, y así sucesivamente hasta llegar al horario que se usa en las escuelas, para que el regreso a clases sea más ágil y feliz”, subrayó.

Haro Valencia destacó que el reloj biológico controla no sólo el sueño, también la alimentación, el estado de ánimo y la energía, entre otras cosas, por lo que es necesario recuperar los horarios, pues de lo contrario, con mucho esfuerzo, los estudiantes pueden lograr despertarse, pero no se concentran en las clases.

 

 

De igual forma es importante cuidar la alimentación nocturna y evitar en la cena bebidas estimulantes que aumentan el estado de alerta, para que niños y adolescentes puedan dormir más fácilmente.