Washington.- Estados Unidos presentó hoy dos de las más polémicas propuestas para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), entre ellas el plan para la terminación automática del acuerdo y la fijación de una proporción de contenido estadunidense en el sector automotriz.

Fuentes cercanas a las negociaciones precisaron que los representantes del gobierno de Donald Trump formalizaron su interés en que el TCLAN concluya cada cinco años, a menos de que los tres países notifiquen con seis meses de antelación su interés en mantenerse en el acuerdo trilateral.

Igualmente, propusieron elevar el contenido regional del sector automotriz del 62.5 al 85 por ciento, establecer por primera vez un porcentaje fijo de 50 por ciento contenido estadunidense, y de 100 por ciento de contenido regional para insumos del sector como aluminio, acero, cobre y resinas.

Las dos propuestas del gobierno de Trump son rechazadas de manera unánime por el sector privado de estadunidense y han sido calificadas como “píldoras venenosas” por la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Aunque aún no existe una respuesta oficial a las propuestas, México y Canadá han dejado en claro desde antes que no comparten la posición estadunidense.

Durante la cuarta ronda de las negociaciones del TCLAN, los grupos de trabajo sesionaron con avances en temas como prácticas regulatorias y servicios. Mañana tienen previsto abordar el tema de resolución de controversias.

Estados Unidos propuso desde julio pasado eliminar el Capítulo 19, relacionado con los mecanismos de resolución de disputas, una propuesta que ha sido recibida como balde de agua fría por México y Canadá, y rechazada de manera tajante por el sector empresarial de Estados Unidos.

El negociador mexicano, el subsecretario de Economía, Juan Carlos Baker, reconoció por su parte que ha habido “propuestas difíciles”, aunque también hizo notar que hay avances en varias de las mesas de negociación.

“Tenemos claro cuáles son propuestas que van contra los objetivos del país, del objetivo de fortalecer la competitividad o incluso que impliquen que México renuncie a beneficios que actualmente goza o que son parte del TLCAN desde hace 23 años, pues dichas propuestas serían muy difíciles de transitar”, señaló.

“Antes de venir a la ciudad de Washington, habíamos advertido que esta era una ronda importante en términos de las cosas que pueden suceder y el equipo está considerando todas las propuestas que se le han hecho llegar al equipo mexicano”, añadió.

Se espera que las propuestas planteadas en las mesas técnicas sean elevadas a los negociadores en jefe de los tres países, el representante comercial Robert Lighthizer, el secretario mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, y la canciller canadiense, Chrystia Freeland.

Los tres tienen previsto participar en una sesión trilateral la última jornada de la cuarta ronda, a celebrarse el martes en un hotel del estado de Virginia.

Baker señaló por otro lado que en otras de las mesas de negociación se han reportado avances.

“De los grupos que han sesionado hasta ahora, algunos hemos encontrado que hay un buen avance, que esperamos eso nos lleve también a obtener resultados concretos y poder, si no concluir textos, avanzar de manera muy decisiva en ellos y tener pocas cosas que definir”, declaró a periodistas.

Antes del inicio de la ronda, los tres países completaron los trabajos de la mesa de pequeñas y medianas empresas, y de competencia.

Los tres países mantienen los planes para la realización de la quinta ronda de negociaciones trilaterales en la Ciudad de México, en fecha aún por definir, como parte del compromiso inicial de siete rondas de negociaciones para la modernización del acuerdo.