En la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2017, el presidente Enrique Peña Nieto llamó al Senado a ampliar los espacios de diálogo e incluir a todas las voces de la sociedad, a fin de discutir a fondo la Ley de Seguridad Interior.

 

“El reto que tenemos todos, sociedad y gobierno, es hacer compatible la actuación de las fuerzas armadas, hoy indispensables en muchas regiones del país, con la necesidad de construir instituciones civiles eficaces en un marco de respeto pleno a los derechos humanos”, dijo el presidente Peña Nieto.

“Hago un llamado al Senado para que amplíe precisamente los espacios de diálogo de acercamiento con las distintas organizaciones de la sociedad civil, para poder escuchar todas las voces y poder realmente enriquecer lo que eventualmente esté resolviendo en alcance a esta iniciativa”, exhortó.

 

Por su parte, Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), advirtió que “limitar nuestras opciones al despliegue reactivo de las fuerzas armadas, bajo la denominación que se le pretenda dar, solo podrá atender los síntomas, más no dará una solución de fondo a los problemas”.

Consideró que el fortalecimiento institucional y la certidumbre que se busca para los militares, así como la certeza que se pretende en sus relaciones con la sociedad civil, no se logrará con una ley como la que se debate, que propicia falta de claridad, ambigüedades y discrecionalidad en la actuación de las autoridades.

Los mexicanos “no debemos resignarnos a vivir con miedo ante la violencia e inseguridad, pero tampoco con incertidumbre sobre los alcances y términos en que puede presentarse la actuación de sus autoridades y afectarse el ámbito de sus libertades y derechos”, expresó.