Por dineros faltantes a la UAEM, mandaron a proceso con arraigo domiciliario al rectorcito Alejandro Vera… ¡Y lo soltaron!
Luego de tanto desdoro,
dijo a Alejandro un gritón…
¡Que aunque la jaula sea de oro..!
¡No deja de ser prisión!

Corolario: Mientras tanto, sus contlapaches a lo Sicilia y Garza, gozan de su libertad… ¿Y lo compartido?

 

Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS