En la inmediatez del terremoto, Alejandro Vera y Ramón Castro acusaron al Gobierno sin pruebas por el desvio de lo acopiado pro damnificados.  

Tras tanto desastre visto, 

en tiempos de pesadilla,

Alejandro y el Obispo…

¡Siguen con sus pinches grillas!

Corolario: Castro tiró la piedra, escondió la mano… Vera, se escondió.