Con frecuencia algunos analistas políticos llegan a la conclusión que ante la falta de resultados de un gobierno se requiere un cambio de funcionarios .

Cambiar a un alto funcionario es una medida política que busca contrarrestar la crítica en algunos de los temas controvertidos .

Sin embargo, es como esperar la llegada de los Reyes Magos, quienes vienen a traer el regalo que resolverá los complejos problemas que enfrenta la sociedad .

Estos analistas no se percatan que son los sistemas, los modelos, las políticas públicas, las que no están bien diseñadas, dirigidas e implementadas .

Cambiar a un funcionario no garantiza resultados, pues la estructura de la organización sigue siendo la misma, el modelo es el mismo, el sistema es el mismo y la cultura organizacional es la misma .

Si se tiene un sistema corrompido, éste seguirá siendo corrupto .

Si no está bien definido el objetivo a lograr, andará dando palos de ciego .

El cambio del funcionario no garantiza el cambio de mentalidad de una estructura administrativa .

Esto ha quedado demostrado una y otra vez en los diferentes gobiernos que nos han gobernado en Morelos .

Ni siquiera la llegada de otros partidos políticos al poder ha logrado cambiar los sistemas .

Los recién llegados se han montado sobre el mismo jamelgo, aunque los nombres de los titulares de las dependencias sean diferentes .

El cambio de modelo que se realiza actualmente en el sector salud es un ejemplo de un cambio de modelo .

Sin embargo, cambiar un sistema por otro, tampoco garantiza mejores resultados, si éste no está debidamente planeado, consensuado, instrumentado y evaluado .

El nuevo modelo de salud está mostrando serias dificultades en su instrumentación en perjuicio de los ciudadanos y no se ve con claridad hacia dónde va .

Nuestros politólogos también esperan que los partidos se pongan las pilas para que en el próximo cambio de gobierno llegue el Salvador .

Lamento decirlo pero nunca va a llegar .

Lo que se requiere es una visión distinta para enfocar los problemas y que es urgente para salir del atolladero en el que estamos metidos .

Una visión que supere el simple cambio de nomenclatura .

Una visión con una estrategia que incorpore a la sociedad para que surjan los talentos, las ideas, la imaginación y que defina la mejor manera de orientar y aprovechar los recursos, que genere políticas públicas incluyentes .

El gobierno no puede resolverlo todo y cada vez menos, pues además el de Morelos es un gobierno pobre que depende del gobierno federal en un 90% .

Tiene muy poca capacidad para incrementar sus recursos propios .

No tiene posibilidad de inversión pública importante, pues su gasto corriente se lo lleva prácticamente todo .

Por: Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com