La política es el arte de la negociación. La democracia descansa en la existencia de partidos. Cada uno defiende principios y proyectos para conducir la vida de la sociedad. Cuando una de esas partes obtiene el poder, las otras partes buscarán señalar los yerros que cometan ya en el gobierno.

Los partidos en México son vistos como las organizaciones menos confiables. Se les acepta como un mal necesario. Pero son indispensables en un régimen democrático. Son la vía para llegar al poder político. En la geografía política se les identifica como partidos de izquierda y de derecha. Más radicales o más hacia el centro.

El actual régimen dice inclinarse a la izquierda. Pero la simplificación no ayuda mucho para entender la vida política. Muchas de la acciones del gobierno actual están inspiradas por una tendencia de izquierda y otras de derecha. Es difícil saber en realidad cuál es el sitio que ocupa, y muchos lo califican de populista, que pueden ser de derecha (Bolsonaro, en Brasil) o de izquierda (Evo en Bolivia).

Las encuestas recientes muestran la desaprobación a las principales acciones del gobierno federal. No obstante, muestran simpatía por el presidente. Los partidos, ahora en la oposición, muestran indudables signos de cansancio y pérdida de confianza de sus militantes y simpatizantes. A pesar de los malos resultados de los dos años de gobierno, los opositores no han logrado constituirse en la otra parte de la balanza que muestre aquellas acciones que son visiblemente equivocadas.

En Morelos el partido gobernante mantiene una intención del voto de dos a uno, según la encuesta del Reforma. Por lo que, la única manera de entrar a la arena política con posibilidades de éxito es hacer alianzas.

Alianzas que para los militantes más ortodoxos son inconcebibles. Habría que recordar que en Chile la izquierda y la derecha se unieron para derrocar a Pinochet. Sin embargo, han surgido movimientos de la sociedad al margen de los partidos, que están reclamando una participación más activa y pueden ser el gozne entre los partidos y la sociedad .

En tiempos de crisis es cuando pueden emerger nuevos modos de hacer política y encontrar o descubrir nuevas posibilidades. SíPorMéxico, que promueven Claudio X González y Gustavo De Hoyos (Coparmex), surge como una iniciativa ciudadana integrada por empresarios, intelectuales, etc. Su diagnóstico de lo que está sucediendo en México es claro: No están de acuerdo en las políticas públicas que está llevando a cabo el gobierno. Ven en ellas enormes riesgos para el futuro del país.

Como objetivo se han planteado buscar el equilibrio entre poderes , para detener el desborde del presidencialismo autoritario, creando una plataforma política en la que coincidan los principales partidos y organizaciones de la sociedad civil, para impulsar candidatos comunes surgidos de la sociedad y apoyando también a aquellos candidatos surgidos de los partidos que tengan reconocido prestigio en su comunidad.

Si bien es cierto que los números favorecen en las encuestas al presidente, no lo es así a su partido. La gente parece decir “me caes bien pero tu partido gobierna mal “. Esto puede representar una oportunidad para contener los estragos que vienen haciendo, pero sólo se lograría haciendo alianzas y proponiendo candidatos comunes a diputados federales, diputados estatales y Presidentes Municipales.

En Cuernavaca el reto no es menor. La ciudad está muy deteriorada. Morena aventaja en las encuestas, pero no por mucho margen. El PAN le sigue pero no le alcanzan sus números. SíPorMéxico a nivel nacional se está vinculando con “Pacto por Cuernavaca”, organización local de la sociedad civil con quien ha establecido una relación de coordinación y apoyo mutuo.

Lamentablemente, de acuerdo a las últimas noticias, el PAN de Morelos ha renunciado a la posibilidad de establecer alianzas. Que lástima. Ojalá reconsideren con la mira puesta en lo más alto: contener a nivel nacional y estatal el control de las legislaturas, y arrebatarle la mayoría al partido gobernante. A nivel municipal ganar la alcaldía.

Solos difícilmente lo lograrán.

A nivel nacional ya acordaron ir con candidatos comunes a la cámara de diputados federal, excepto en algunos estados como Morelos.

Despojarse de los intereses meramente personales o partidistas requiere de gran generosidad; no siempre se puede reconocer con firmeza a los candidatos que tengan las virtudes y el compromiso que demanda el momento. Levantar la vista más alto y más lejos. Sería despojarnos de sentimentalismos por los colores y recordar que la historia registra en diferentes momentos y en todos los países, acuerdos políticos que lograron tirar a reyes, dictadores, tiranos y malos gobernantes.

La tarea no es nada sencilla. Se tiene que construir una plataforma de intereses comunes entre partidos y sociedad civil. Podremos obtener un mejor equilibrio entre los poderes y un mejor manejo de la capital del Estado. Es la oportunidad de que surja una nueva clase política que tenga un elevado sentido del deber ser. “Creo que el verdadero modo de conocer el camino al paraíso es conocer el que lleva al infierno, para poder evitarlo”. (Maquiavelo)

Por:  Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com


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