No cabe duda de que es importante la experiencia en política para no aceptar engaños como los que se traen los colaboradores del Alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo con éste, lo que se refleja en las noticias e informaciones que nos dan todos los días. Por ejemplo, ¿sabrá el alcalde que la obra que mandó hacer con el drenaje de la Colonia Lázaro Cárdenas es totalmente anti ecológica? Sí, desde el inicio de esta administración el Presidente Municipal dio instrucciones para que se hiciera parte del drenaje de la Colonia Lázaro Cárdenas, que es una “isla” rodeada por Temixco, pero que por decreto presidencial pertenece a Cuernavaca; la obra se inició desde el comienzo del trienio y benefició a los habitantes de las avenidas principales. El problema es que el drenaje sale como cascada a media barranca, lo que está prohibido por la ley y que, desde luego, contamina de manera grave a los habitantes que viven en los alrededores, quienes se quejan de la manera de descargar el drenaje y de los olores que tienen que soportar. Es increíble que en este tiempo, en el que es indispensable que se cumplan las reglas de salud y se multe a los que contaminen las barrancas, sea el propio Ayuntamiento de Cuernavaca quien esté contaminando de esa manera la barranca  que antaño conocíamos como el Río del Pollo. Sabemos que el alcalde no se ha presentado en la colonia, pero es importante que sepa qué clase de trabajo hace la gente que supuestamente le ayuda.
Otros de los extraordinarios funcionarios municipales son los que se dedican a dar los permisos para los bares. Por lo pronto, en Ahuatepec funcionan varios sin licencia -y sin pagar un solo impuesto- durante todos los días y las noches, en una impunidad que sólo beneficia a los mañosos, y desde luego a los dueños que se ríen de la autoridad de manera constante; el último de ellos en plena zona residencial de Cuernavaca llamado el “Bar Cerritos”, que por supuesto está en la calle de Cerritos, en Rancho Cortés, a menos de 200 metros de una escuela, lo que prohíbe la ley; pero a los funcionarios municipales les vale sorbete y, con el respeto que me merece el señor Blanco, le digo que le están viendo la cara de tonto, porque habla de honradez, y aquí podemos ver clara la corrupción, pues el antro se halla en un lugar que no cumple con las características legales mínimas: está en una cancha vieja de frontón con una lona. Y el sábado pasado que lo inauguraron, escandalizaron hasta las 6 de la mañana del domingo, molestando a los vecinos. Nada más pregunto: ¿de qué sirven las leyes?, ¿para qué sirven los bandos de policía y buen gobierno? No hay el mínimo respeto, y los funcionarios municipales, por una “lana”, dejan abrir cualquier bar de manera totalmente ilegal. Y eso no es todo, lo que les voy a relatar a continuación es el colmo de la corrupción y el cinismo de los funcionarios municipales que de todo tienen, menos de honestos.
La semana pasada, en las instalaciones de “Our Cabaña”, como se le conoce internacionalmente, que es un lugar adonde vienen cientos de extranjeros que visitan Cuernavaca y que tienen, desde que yo me acuerdo, instalado en la calle de Río Mayo para recibir a jóvenes extranjeras de varios países del mundo, las que vienen a tomar cursos en esas instalaciones, ya que es una asociación de carácter internacional que tiene su sede en el Reino Unido y ha sido condecorada por su labor por la Reina Isabel II, que cuenta con instalaciones no lujosas pero muy dignas; y sobre la misma calle de Río Mayo tiene un estacionamiento dentro del predio de su propiedad, el que se encuentra sólo protegido por una cadena y un policía privado para la seguridad de los visitantes.
Nada más cheque lo siguiente: la semana pasada, los “honestos” funcionarios del ayuntamiento no sólo autorizaron que se pusiera una cantina frente al referido lugar de estudio, sino que llegaron furiosos e indignados a reclamarle a la administradora del plantel porque no les permitía estacionarse a los clientes de la cantina y le exigieron que demostrara que ese predio es de la asociación que es Guías de México, y que desde luego todo cuernavacense conoce. Lo que es el colmo, pues perdóneme señor Presidente Municipal, pero si la cantina tiene permiso, tendría además la obligación de contar con un estacionamiento para sus clientes. Y es increíble (bueno, con una súper mordida, como se ve, todo es posible) que los funcionarios municipales violen la ley y dejen abrir una cantina sin estacionamiento necesario propio. Pero además es inaceptable que ellos, y no los cantineros, vayan a reclamar a quienes traen divisas a este país y permitan que en el terreno del plantel se estacionen los borrachos y viciosos que van a la cantina. Eso sí es el colmo y, discúlpeme, señor Presidente Municipal, pero si usted no es parte del negocio, significa que le están viendo la cara sus empleados. ¿No cree usted?

FELICIDADES A las doctoras Laura Iñigo y Lorena Noyola, de la Facultad de Diseño de la UAEM, por el éxito en la conferencia en la Cineteca Nacional, con el análisis de la película que todos recordamos: “Naranja".

 

Por: Teodoro Lavín León

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