compartir en:

Adultos jóvenes de entre 20 a 50 años de edad, entre quienes muchos están en plena edad reproductiva, son la población que más se ve afectada por las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), pero al mismo tiempo integran el sector que más se informa sobre estos padecimientos.

Al señalar lo anterior, la coordinadora de Información Médica en la delegación en Puebla del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Gabriela Sotomayor Flores, subrayó que para el sector Salud todas las enfermedades venéreas son importantes.

Sin embargo, dijo que les preocupa más el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), “porque es el único padecimiento que no tiene cura, solo se controla”.

En entrevista con Notimex comentó que las ETS, como su nombre lo dice, son padecimientos que se transmiten sólo a través del contacto sexual; y son enfermedades altamente contagiosas que pueden causar daños severos en la salud, tanto de hombres como de mujeres.

Abundó que enfermedades como la sífilis, gonorrea, clamidia, Virus del Papiloma Humano (VPH) y el VIH son consideradas como de transmisión sexual, que si bien hay muchas otras, éstas son las que se presentan con mayor frecuencia entre la población.

“En la delegación en Puebla se presenta más la sífilis pero no tienen una incidencia tan elevada, pero lo que más nos preocupa a los especialistas es el VIH, ya que es el único padecimiento que no tiene cura”, apuntó.

Tras señalar que la pauta es el cultivo para determinar el tipo de enfermedad, Sotomayor Flores aseveró que el resto de las enfermedades son curables y requieren de un tratamiento en pareja que a lo mucho lleva 10 días.

Indicó que entre las características que presentan los enfermos de algún tipo de estos padecimientos son; en el caso de las mujeres secreciones anormales en color blanco, amarillo o verdoso, el color dependerá del germen que la produzca, ya sea una bacteria o un hongo.

También, agregó, hay irritación, comezón e incluso mal olor en la zona de la vagina.

Agregó que en el caso de los hombres, por tener el órgano reproductor expuesto, se hace más visible la enfermedad. Por ejemplo, cuando hay un grano blanco, grande en el pene se trata de una sífilis.

Explicó que cuando las lesiones son pequeñas rojas, que ponen al pene en color rojo, se puede hablar de una clamidia; pero cuando hay secreción en el pene de color blanco y/o amarillento se puede decir que es una gonorrea.

En el caso del VIH, Sotomayor Flores señaló que puede tardar hasta un periodo de seis meses para que se presenten infecciones a otro nivel y se pueda confirmar o descartar que es un VIH, pues no hay que olvidar que la gente no acude tan fácil al médico por pena o por cultura.

También mencionó que hay enfermedades como la Hepatitis B, que no es tan común, pero que se llega a transmitir a través de la vía sexual. Esta enfermedad no se presenta en el órgano reproductor del hombre o de la mujer, sino ya como una enfermedad sistémica afectando al hígado, y se puede evitar con el uso de condón.

Gabriela Sotomayor señaló que las infecciones de transmisión sexual tienen un comportamiento generalizado, no distinguen la clase social y se presentan en todos los niveles, pero principalmente en población en edad reproductiva.

Indicó que, por lo anterior, en las clínicas del IMSS a todas las mujeres embarazadas, desde su primer consulta, se les practican dos pruebas obligatorias, una para la detección de sífilis y otra para el VIH.

La sífilis también es una enfermedad que puede atravesar la barra placental, es decir, que si la mamá contrae esta enfermedad se la puede transmitir al bebé y causar mal formaciones congénitas, apuntó.

En Puebla, aseguró, no se ha presentado un solo caso de sífilis congénita, pero sí se han reportado algunos en el país.

“Lo que va a prevenir las enfermedades de transmisión sexual es la monogamia, eso garantiza que no va haber transmisión de este tipo de enfermedades, pero como ello es difícil de controlar entonces contamos con otro método que es el uso de preservativos tanto femeninos como masculinos”, dijo.

La especialista en salud reproductiva mencionó que cuando hay relaciones con parejas informales o de manera ocasional es cuando se debe usar el condón. Además, informarse de cómo éste se debe colocar porque al no hacerlo de manera adecuada no se protege a la pareja.

Abundó que dentro del programa Prevenimss se trabaja de forma directa con los jóvenes.

Así como en el grupo JuvenImss y en el programa Él y Ella, sobre educación sexual y para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, pero sin duda los resultados de esta educación se verá reflejada en próximas generaciones, porque esta formación no incide en enfermedades de corto plazo.

A nivel nacional, añadió, Puebla ocupa el cuarto lugar con más enfermedades de transmisión sexual, en todo el sector salud, no solo en cifras del IMSS, ello después de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

“La prevención y tener siempre una sola pareja evitará que se contraigan enfermedades de transmisión sexual, y sobre todo el VIH que es el más grave. Si se tienen varias parejas utilizar siempre condón, tanto en hombres como mujeres”, recomendó.

Stomayor Flores también insistió en el hecho de acudir al médico de forma inmediata ante la presencia de cualquier síntoma en hombre o mujer para realizar un tratamiento oportuno y rápido, y ser siempre preventivos, antes que reactivos.

De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), para el 2014 un 62.3 por ciento de las mujeres de 15 a 29 años refirió el inició su vida sexual; 49.4 por ciento de ellas no utilizó un método anticonceptivo durante su primera relación sexual.

Asimismo, en abril de este año, se dio a conocer el Informe Nacional de Avances en la Respuesta al VIH y el Sida en México, publicado por el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y Sida, el cual señala que la epidemia del VIH en México, se clasifica como concentrada, dado que no se ha establecido en la población en general.

En México la epidemia se mantiene en poblaciones clave como son los hombres que tienen sexo con hombres (HSH), hombres trabajadores del sexo (HTS), mujeres transgénero y las personas que usan drogas inyectadas (Pudi).

En un ejercicio de modelaje utilizando Spectrum 5.31 de Onusida se estima que, en el 2014, la prevalencia de infección por el VIH en la población adulta de 15 a 49 años de edad se encuentra en el orden del 0.2 por ciento-0.3 por ciento.

Ello, considerando los límites inferior y superior del análisis de plausibilidad que ofrece el modelo, donde el 0.2 por ciento sería el estimador puntual.

El resultado del modelaje realizado con Spectrum 5.31, para 2014, muestra que viven en el país entre 140 mil y 270 mil personas con el VIH.

Según los límites del análisis de plausibilidad, el estimador puntual es de 190 mil personas que viven con VIH, en todas las edades y las nuevas infecciones que se habrían producido en el año alcanzarían las 7 mil 500 personas.