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CUERNAVACA, MORELOS.- Así como socialmente puede no ser bien visto referirse en la sobremesa a los problemas del drenaje o del caño, y de las aguas residuales o negras, porque implica hablar de los desechos humanos, o sea, de excrementos y orines.
Así, a los gobernantes también les cuesta decidir invertir una parte importante del presupuesto en obras, sobre asuntos de los que a los ciudadanos no sólo no les gusta hablar, o que no acostumbran abordarlos de forma abierta, sino que, además, se trata de infraestructura que no está a la vista, por más grande que pueda ser.
En consecuencia, invertir en remediar los problemas de saneamiento de una comunidad puede llegar a convertirse en un dilema para el mandatario en turno, porque aunque implica atender problemas con prioridad en el gasto, es el tipo de obra que no se presta mucho para el lucimiento.
Por lo menos así lo estableció el Gobernador Graco Ramírez Garrido, el pasado miércoles, cuando se reunió con los integrantes del Consejo Ciudadano de la Ecozona de Cuernavaca, el pasado miércoles.
El mandatario dijo que la Comisión Estatal del Agua (Ceagua) ha realizado y está realizando importantes obras de saneamiento, de las que la población tiene poco conocimiento a pesar del alto impacto positivo que éstas traerán para la capital y el estado.
Tienen como objetivo mejorar la captación de las aguas negras, hacer eficaz su traslado a la planta de tratamiento de Acapantzingo y disminuir sustancialmente la contaminación del ambiente.

ELIMINARÁN DESCARGAS DE CAÑOS DIRECTOS A LAS BARRANCAS
Sobre la estrategia integral en la que trabaja la Ceagua, el titular, Valencia Vargas, precisó que están detectadas más de dos mil descargas directas de drenajes domiciliarios sobre las barrancas de Cuernavaca, de las cuales, 104 aportan el 80 por ciento de la carga contaminante.
El propósito de las obras que la dependencia ejecuta actualmente, en diferentes puntos de la ciudad es eliminar esas 104 descargas.
Una de las primeras acciones fue hacer cinco interconexiones que permitieron direccionar drenajes que iban directos a las barrancas, a los colectores que conducen a la planta de tratamiento.
De acuerdo con Valencia, estas obras no se habían hecho porque implicaba atravesar arterias viales importantes.
Una de estas interconexiones se hizo en Paseo Cuauhnáhuac, a la altura del Chedraui, donde todas las descargas del lado de la ex textilera Rivetex, se pasaron al lado contrario, lo que implicó el cierre de la circulación tres semanas de 22:00 a 5:00 horas.
Las cinco interconexiones, que exigieron atravesar avenidas importantes, incluido el libramiento de la autopista, permitieron a Ceagua eliminar 100 litros por segundo de aguas negras, lo que significa que 8 millones 600 mil litros diarios de aguas residuales dejaron de verterse en las barrancas de Cuernavaca.
“Antes se iban a las barrancas, y ahora van a la planta de tratamiento”, expresó el funcionario.
Ahora, y como parte complementaria de lo anterior, Ceagua construye dos colectores, uno en la avenida Atlacomulco y otro en la avenida Palmira.
El primero inicia en el mercado Adolfo López Mateos (ALM), se extiende sobre Atlacomulco hasta el Bulevard Díaz Ordaz para incorporarse a la planta de Acapantzingo.
Va a eliminar una de las descargas más importantes de aguas negras que contaminan las barrancas, que es la del mercado y colonias aledañas.
Ambos colectores permitirán la eliminación de 50 litros de aguas negras por segundo, es decir cuatro millones 500 mil litros por día.
Con estas acciones, la dependencia incrementará el nivel de captación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Acapantzingo, con un alto impacto en el abatimiento de la contaminación del medio ambiente, señaló el funcionario.

Profundo. Obras profundas realizan trabajadores en principales avenidas de Cuernavaca.

Al final. Los trabajos en la avenida Atlacomulco ya están al 80 por ciento de avance, para encauzar las aguas a la planta de tratamiento de Acapantzingo.

"La cantidad de litros que se están reduciendo de aguas negras, que antes estaban en las barrancas, es de un significado y de un valor enorme para la ciudad, que estaba mal acostumbrada a vivir con malos olores en la época de estiaje.” Graco Ramírez Garrido, Gobernador

Problema
Más de dos mil drenajes de Cuernavaca desechan sobre las barrancas.

104 descargas aportan el 80 por ciento de la contaminación a barrancas

8.6 millones
de litros de aguas negras han dejado de verterse a las barrancas

 

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ / [email protected]