Que, objetivo de “fuego amigo”, hace meses que Jorge Messeguer Guillén tiene lista su renuncia como titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT), pero el gobernador Graco Ramírez no se la ha requerido. Presuntamente disparado por el franco tirador que codicia para uno de los suyos el cargo del también ex diputado local y candidato del PRD a la alcaldía citadina, tal es uno de los rumores políticos que ha cobrado fuerza en los últimos días. Pero cierto o no, antes de que abandone las instalaciones del Paseo Cuauhnáhuac deberá dejar terminado o casi el proyecto del Morebús. Como en varios aspectos ya lo está, vuelta a resaltar este lunes por Messeguer la inversión de mil 200 millones de pesos mediante créditos de los bancos Mundial y Nacional de Obras y Servicios Públicos; que la convocatoria para la licitación será publicada dentro de aproximadamente 45 días, y que el primer recorrido empezará a dar servicio en 2018, de la Paloma de la Paz a la Universidad Politécnica del Estado de Morelos. Es decir, el año de las siguientes elecciones. O que si de rumores se trata, Messeguer no sólo estaría dejando la SMT, también el PRD y dándose de alta en el Partido de Regeneración Moral (Morena) ¡para contender por la candidatura de gobernador! Cosa que según están los pases de priistas y perredistas a Morena nada tendría de raro; una cuestión de tiempos en los que si todo puede suceder estaríamos viendo en el movimiento grande de Andrés Manuel López Obrador a personitas con aspiraciones políticas tipo la a partir de esta semana ex secretaria del Trabajo, Gabriela Gómez Orihuela. Asimismo, al transportista Dagoberto Rivera Jaimes, quien ni ubicado en la misma trinchera que Messeguer superará el trauma de que hace ya 17 años éste le ganó una diputación en la LXIII Legislatura. Mientras tanto, un tema que en apariencia nada tiene que ver con el otro, pero sí: Rebasan por la derecha, desesperan a los automovilistas, paran donde les place, lo mismo a media cuadra que en las esquinas; cuando llevan pasaje violan los límites de velocidad y cuando no, se desplazan a vuelta de rueda; descorteses, son incapaces de ceder el paso; algunos abusivos le hincan el diente al usuario y sobre todo a los turistas, cobrándoles de más; pero también arriesgan el pellejo igual de día que de noche, expuestos a la delincuencia que continuamente los asalta. Adivinó el lector: así es la mayoría de los taxistas, pero los choferes de rutas no cantan mal las rancheras; les dicen quítate que ahí te voy. En este punto ha sido insistente el columnista: unos y otros son explotados por sus patrones, los concesionarios; se rompen la espalda trabajando jornadas de doce horas y más, no tienen día de descanso semanal, si los ruteros se lo toman, no ganan dinero pues trabajan a comisión, y a los taxistas les dejan la unidad para que descansen o laboren y esa jornada no paguen la cuenta. Peor aún: ni los ruteros ni los taxistas tienen seguro social, y como nunca se los han pagado los concesionarios, llegan a viejos sin tener pensión; históricamente tolerados sus patrones por los delegados del Instituto Mexicano del Seguro Social, ahora mismo por Víctor Manuel Vázquez Zárate, un médico en edad de retiro que en agosto del año pasado llegó a reposar; tan cansado acaso, que nada quiere saber de problemas como sería simular que cumple su obligación intentando siquiera meter a la legalidad a los permisionarios de rutas taxis. Y ni para qué machacar el aspecto que directamente afecta a los usuarios, el de las unidades que circulan cayéndose a pedazos, de modelos viejos anteriores a 2007 que por eso incumplen la Ley del Transporte y no han sido sustituidos por nuevos pese al compromiso que en este sentido acordaron con la SMT hace tres meses, cuando el Gobierno del Estado les autorizó el aumento de tarifas. Asegura  Messeguer: para que lo cumplan hay operativos de revisión en todo el territorio estatal, y con más en Cuernavaca pues concentra el número mayor de unidades. Pone ejemplos: sanciones al dueño de una ruta 15 por falta de licencia del chofer, al de otra de la 13 que no contaba con seguro contra daños a terceros y a taxis “que se encuentran en mal estado”. ¿Todos? Imposible. Si de esta manera fuera, Messeguer habría tenido que sacar de circulación a la tercera parte de rutas y taxis. De sobra sabido que entre conductores y patrones suman miles, representan una fuerza electoral y un botín político. Por eso la autoridad evita meterse con ellos, y menos en esta época cuando se van acercando las elecciones de 2018… ME LEEN MAÑANA. 

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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