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Cuernavaca, Morelos.- El año 2015 expiraba mientras en el Museo de la Ciudad, Cuauhtémoc Blanco Bravo rendía protesta al cargo de alcalde de Cuernavaca. “El tiempo de los ciudadanos ha llegado”, expresó el ex futbolista durante el evento. Su mandato inciaría en el primer minuto del 2016.

El inicio de la administración no fue terso, de ello dan prueba la tensión que se vivió durante las primeras sesiones de Cabildo; aunado a ello, los roces con el Gobierno del estado por la permanencia del Mando Único en la capital enrarecieron el ambiente político, puesto que el edil se
oponía a ello.

Las asperezas, en la medida de lo posible, se limaron y la corporación de seguridad pública estatal permaneció; el cuerpo edilicio se apaciguó y el Ayuntamiento tomó
un respiro.

La ciudadanía notó que la actual administración había comenzado a trabajar: tan sólo en el primer semestre, se repavimentaron calles y avenidas como no se había hecho en varios años. Sin embargo, los señalamientos sobre la irregularidad de las obras, donadas por particulares, pesaron sobre la alcaldía, particularmente en la figura de Roberto Yáñez, entonces secretario del Ayuntamiento.

EL ‘DIVORCIO’

A partir de entonces, Cuauhtémoc Blanco tomó distancia de los hermanos Julio y Roberto Yáñez, así como del partido que lo llevó a la alcaldía, el Social Demócrata, lo que desembocó en la salida de Roberto del Ayuntamiento.

La revancha de los Yáñez Moreno llegaría: dieron a conocer en medios nacionales la existencia de un contrato en el que el ‘Cuauh’ sería candidato a cambio de siete millones de pesos. 

El caso llegó a la autoridad electoral nacional y a la Fiscalía General del Estado, cuyos peritos determinaron que la firma plasmada en los documentos presentados por los Yáñez no correspondía con la del ex futbolista.

LA REBELIÓN

Fue el regidor Pedro Ramón Linares, del PSD, quien solicitó al Congreso de Morelos la revocación de mandato en contra de Cuauhtémoc Blanco, bajo el supuesto de que éste incumplía los requisitos de elegibilidad para ocupar el cargo de alcalde.

Los integrantes de la Junta Política y de Gobierno consideraron la solicitud, la cual fue turnada a la Comisión de Gobernación y Gran Jurado, que procedió, y derivó en la destitución del alcalde.

Sin embargo, una suspensión concedida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación le permitió al edil permanecer.

El 11 de diciembre, el abogado constitucionalista Raúl Carrancá y Rivas presentó una solicitud de juicio político, argumentando que Blanco Bravo no cumplía con los requisitos de elegibilidad, se ausenta constatemente de sus funciones y recibir obras en donación sin autorización del Cabildo.

Los diputados le dieron entrada y comenzaron el proceso, el cual se encuentra en cancha del Tribunal Superior de Justicia, el cual conformó la Comisión que habrá de revisar el caso.

Pero una nueva sentencia de la Suprema Corte ha dejado el procedimiento en suspenso.

Por: Ddm Staff
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