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Para disfrutar de una tarde en familia y consentir a los más pequeños del hogar, cientos de niños y niñas asistieron a Papalote Cuernavaca para festejar el Día del Niño. 
De la mano de un acompañante y parándose frente al hidrófono, los niños conocieron de qué manera fluye el agua y todo sobre el cuidado de este vital líquido; pasaron al área de cuenta cuentos y obras infantiles para escuchar la magia de las historias; también disfrutaron el piano gigante en el que desarrollaron sus habilidades musicales en cada nota. 
Algunos pequeños creyéndose adultos, crearon en la cabina de radio su propio programa; se pararon en la cabina de colores, mientras veían como su cuerpo se pintaba, otros se acostaban en la cama de clavos para sentir la adrenalina de estas herramientas en su espalda y se metían en las enormes burbujas de jabón para encerrarse en ellas antes de explotarlas.
Los asistentes vivieron un día único e inolvidable, ya que Papalote consintió a niños y niñas en su día.

Por: Mariana García