CUERNAVACA, MORELOS.- Adán Martínez Beltrán, propietario de la carnicería La Providencia, empezó a trabajar en el ramo desde los 12 años, junto con su padre, Crisóforo Martínez Mejía, y gracias a este noble oficio logró terminar sus estudios como ingeniero Industrial, y esos años, señala, “fueron maravillosos” en el mercado más grande de Cuernavaca.
“Mi vida estaba entre el comercio y los estudios, que fueron la secundaria, la prepa y hasta la universidad. Todo esto fue una gran alegría que le dí a mi señor padre, concluir mis estudios, gracias al negocio de la carne. Él me decía: Hijo no quiero que te  quedes en la prepa, y después tampoco quería que me quedara en la universidad. Finalmente lo sorprendí y logré mi carrera. Otra de las cosas que recuerdo que me decía constantemente era: Hijo, donde hay sangre no hay hambre”, sonríe Adán.
Este comerciante fue muy disciplinado y constante. Como él dice: “Yo me levantaba desde temprano, por ahí de las cuatro de la mañana, y me iba directo al rastro por la carne pues este comercio es de mucho sacrificio, pero todo esto me lo enseñó mi padre, don Crisóforo Martínez, a él le decían el “Patillas”, y lamentablemente le cortaron la vida cuando tenía mucho que dar, en un trágico asalto. Lo recuerdo mucho y lo quiero. En esas fechas yo tenía 24 años y gracias a él soy quien soy en la actualidad; le sobrevive mi señora madre, Sofía Beltrán Vélez, mis hermanos menores, Adolfo, Vianey, Martín y Demetrio, y después del fallecimiento de mi padre yo tomé la figura del patriarca de la familia”.
Adán está agradecido con lo que le ha dado el mercado Adolfo López Mateos. “Desde 1964 yo estoy allí trabajando, tengo grandes amigos y me llevo muy bien con todos, desde las cúpulas políticas hasta los canasteros, quienes muchas veces me han pedido uno que otro favor y yo con mucho gusto les ayudo a todos”.
Con orgullo comenta que sus hermanos también han progresado y ya tienen sus propios comercios; han salido adelante. “También (recuerda) que a mí me tocó hacerle los quince años a mi hermana Vianey Martínez Beltrán, pues mi padre ya no estaba con nosotros y ese lujo se lo debo a nuestro puesto de carnicería y vísceras La Providencia”, destaca Adán.
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Logro. Adán se prepara para el festejo, hoy, del 53 aniversario del mercado “Adolfo López Mateos”, donde trabaja y de donde salió para sus estudios.

Por: Luis Flores
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