En este verano una de las tentaciones más comunes puede ser comer un helado, cuyo precio es de apenas un dólar en E.U.

Pero  los residentes de La Place, en el estado de Louisiana, ahora lo pensarán dos veces, después que un empleado de una de las cafeterías de una franquicia internacional  publicó unas desagradables fotos en su cuenta de Twitter.

El joven, quien se identifica sólo como Nick, compartió fotos en Twitter de una bandeja de la máquina de helados cubierta por una sustancia con aspecto de moho, que se volvieron virales.

“Lo compartí porque quería que la gente supiera lo que consume, y lo repugnantes que son las condiciones”, dijo  Nick, quien pidió que su apellido permaneciera privado.

Unos días después publicó más fotos que dijo que fueron tomadas dentro del restaurante, entre ellas imágenes de comida congelada.

La osadía le costó su puesto de trabajo y añadió que los gerentes del restaurante le pidieron que eliminara los tuits.

En una declaración enviada por correo electrónico a Business Insider, el dueño  dijo que el restaurante tiene una larga historia de pasar inspecciones regulares del departamento de salud.

“Nuestro principal objetivo es operar un restaurante limpio y seguro”, dijo el propietario, John Valluzzo. “Realizamos regularmente sesiones de capacitación en persona y en línea de los empleados, así como inspecciones internas para asegurar que los empleados sigan prácticas con la seguridad de los alimentos”.

Valluzzo no tuvo una sola palabra, más allá de la retórica corporativa, para referirse a la autenticidad de las fotos tomadas por el joven.

Lo que sí está claro es que las imágenes de Nick quedaron grabadas en la retina de muchos, incluso en la lejanísima China.

La división china de la compañía publicó una declaración en su sitio web tranquilizando a los clientes y asegurando que sus máquinas de helado están limpias.

“Estamos prestando atención a la información que se reenvía hoy en Internet sobre las máquinas de helados de EEUU”, “En China, las máquinas de helados usadas en los restaurantes  se desinfectan automáticamente todos los días a la hora establecida para garantizar la seguridad de los alimentos”.