Sin duda, el uso de los programas sociales en las elecciones es algo que, a pesar de los famosos blindajes, funcionan al doble para los partidos en el poder. Por ejemplo, aquí en Morelos todos los negocios que son beneficiados están pintados de amarillo para expresar apoyo a su partido político, y ahora en el Estado de México, donde el mes que entra –exactamente en un mes- se llevarán a cabo las elecciones, es un problema muy real.
Con la finalidad de explorar la institucionalidad y transparencia de los programas sociales estatales, en el año 2015 y con recursos del Fondo de Observación Electoral, INCIDE Social A.C. desarrolló un estudio para ubicar y analizar los programas sociales de diversas entidades, entre ellas el Estado de México.
En el marco del proceso electoral local 2017, es importante recordar los aprendizajes obtenidos y señalar algunos de los problemas detectados, con la finalidad de exigir medidas preventivas para una entidad en donde el clientelismo es una tradición.
Según señala el Código Electoral del Edomex, en su Artículo 261, durante los treinta días anteriores a la elección, autoridades estatales, municipales y legisladores deben abstenerse de operar programas que impliquen la entrega de cualquier tipo de materiales, alimentos o cualquier otro elemento, salvo en casos de “extrema urgencia”. Sin embargo, el mismo código instruye que la Legislatura local determinará cuáles son los programas que no se suspenderán.
Así se hizo en 2015, mediante el decreto núm. 422 publicado en la Gaceta Oficial Estatal del primero de abril, en el cual se señaló que 49 programas no serían suspendidos. Con esta estrategia legal y “respetuosa” del Código Electoral, el Edomex se aseguraba la oportunidad de seguir repartiendo apoyos en tiempos electorales con el argumento de que su cancelación restringiría los derechos de las personas más vulnerables.
En el caso de 12 programas de la Secretaría de Desarrollo Social del Edomex, para los cuales ubicamos reglas de operación en 2015, ocho no fueron suspendidos desde los 30 días previos a la elección porque el Legislativo los incluyó en el Decreto 422. Contrario a lo que señala el Código Electoral, siguieron las entregas de los programas “Por mi comunidad”, consistentes en la entrega de materiales industrializados o bienes; “Por una infancia en grande”, que aporta una canasta alimentaria mensual y un apoyo de 500 pesos mensuales; “4 x 1 migrantes”, consistente en apoyos económicos para la realización de proyectos de infraestructura; “Gente en grande”, apoyos a adultos mayores por medio de canastas alimentarias; “Adultos en grande” que consiste en la realización de cursos de capacitación y dotación de insumos y materiales; y “De la mano con papá”, consistente también en una canasta alimentaria mensual y un apoyo de 500 pesos.
Como dicho ordenamiento no ha sufrido modificaciones, en unos cuantos días habremos de esperar la publicación de aquellos apoyos que se seguirán otorgando en Edomex durante los tiempos electorales de manera legal. A ello hay que sumar una preocupación más de fondo sobre el tipo de política social que ha implementado ese estado, donde la mayoría de los programas sociales son de corte asistencial y consisten en la entrega de dinero y “canastas alimentarias”. Un aspecto que abonaría a la transparencia, sería que una vez que el Legislativo señale los programas que seguirán en operación, cada dependencia haga públicas las entregas programadas que coinciden con los meses electorales y se abstenga de hacer de éstas llamativos eventos que parecen, más que entregas, actos de promoción.
Otro aspecto a considerar, que deriva de nuestro estudio y se repite tanto en Edomex como en otras entidades, es que a pesar de los avances hay una gran opacidad sobre cuáles son los programas sociales que se manejan para cierto año y cuál es la información relativa a los mismos. La investigación de INCIDE Social buscó a través de fuentes como solicitudes de información, consultas en páginas oficiales de internet, revisión de las gacetas oficiales y revisión de notas periodísticas, ubicar todos los programas sociales vigentes en 2015 en la entidad, sus reglas de operación y sus padrones de beneficiarios. No fue posible que las cifras coincidieran. En el portal de la Secretaría de Desarrollo Social del Edomex encontramos únicamente referencias a ocho programas, pero en la revisión de páginas web y gacetas oficiales detectamos 12 reglas de operación sobre programas de dicha dependencia. Sólo se encontró un padrón de beneficiarios publicado.
Esta es una segunda problemática que podría evitarse si el gobierno estatal, en un acto de transparencia indispensable, publicara con claridad los programas sociales existentes, sus presupuestos, los padrones de beneficiarios y las entregas que seguirá realizando en estos meses cercanos a la elección.
El Instituto Electoral del Estado de México puede jugar en ello un papel fundamental, haciendo un exhorto a las autoridades estatales para hacer pública esta información.
¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / [email protected]   Twitter: @teolavin

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