Morelos.- Al paso del terremoto todo sucumbió y hasta los cerros se postraron a su fuerza. El valle sagrado de Tepoztlán, la zona del corredor biológico Ajusco Chichinautzin, macizos montañosos a la faldas del Popocatépetl y campos de la zona sur del estado muestran las huellas del sismo registrado el 19 de septiembre.

Tepoztlán, pueblo mágico, registró daños en cuatro de sus macizos montañosos y dos de ellos corresponden al Parque Nacional El Tepozteco, donde se documentaron derrumbes próximos al sendero donde caminan los visitantes, por eso las autoridades municipales determinaron cerrar el parque, mientras llegaba el análisis de riesgo correspondiente. Días después, la entrada fue abierta, pero el acceso a la pirámide permanece cerrado al público, al igual que todos los museos y zonas arqueológicas bajo responsabilidad del INAH en el estado.

Con información de Justino Miranda.