Hoy, basta con que a su teléfono le diga, por ejemplo, “llama a mi mamá” para que pueda comunicarse fácilmente con otra persona; sin embargo, para que eso sea posible, primero debe añadir datos como el nombre, la dirección o simplemente el número de su mamá, ¿se da cuenta de lo delicada que es la información que trae todos los días en el dispositivo móvil que carga en el bolsillo?

El teléfono celular es un aparato que está prácticamente las 24 horas con una persona, y que puede contener datos desde cuántas horas duerme o a qué hora se levanta, hasta cuál ha sido su ubicación durante varios años, como su casa, su trabajo o sus viajes, además del saldo de la tarjeta de crédito o la foto y escuela de sus hijos.

“La tecnología nos trae cosas muy buenas para estar permanentemente comunicados, pero también tenemos que conocer los riesgos que eso trae”, advierte Thiago Marques, analista de la empresa de seguridad informática Kaspersky Lab.

“El celular tiene mis fotos y videos, almacena conversaciones, información de mi familia y todo el tiempo tiene información de mi localización, así que contiene prácticamente todos los datos de toda mi vida”.

De acuerdo con información de esa compañía, México es el segundo país de Latinoamérica con más amenazas dirigidas a dispositivos móviles, como phishingmalware o ataques a la privacidad.

Brasil fue el país que reportó más amenazas de este tipo (31 por ciento), seguido de cerca por México (29 por ciento) y muy atrás por Colombia (7 por ciento).

Las apps a veces son ‘chismosas’

El especialista recomienda tener cuidado con la información que se almacena en el celular y, además, la información que se comparte al dar de alta alguna aplicación.

“Cuando descargamos una app, tenemos que valorar si realmente es necesaria la información que me está pidiendo y si de verdad necesita, por ejemplo, acceder a mi cámara o a mí micrófono. Hay apps que piden demasiada información”, subraya,

El riesgo de esto es que, a través de una aplicación, alguien podría tener acceso a información delicada de un usuario, especialmente si se trata de apps falsas o con poca seguridad.

Cuidado con los links que comparte

Marques también señala que los ataques informáticos a dispositivos móviles van en aumento en todo el mundo, pero también son relativamente fáciles de prevenir.

Por ejemplo, si alguien le envía un link extraño vía WhatsApp, SMS o correo, en ningún caso hay que abrirlo, inclusive aquellos que prometen algún producto gratis o un contenido interesante. Además, este tipo de información no se debe seguir compartiendo con los demás contactos.

Estas ligas podrían descargar en su teléfono algún software maligno que podría robar o usar indebidamente toda su información.

“Una vez que tienes un aparato infectado, pueden saber muchas cosas de ti”, dice Marques.

Más que un simple robo

Aunque hay procesos de seguridad básicos que pueden ayudar a proteger la información alojada en un celular, en realidad son pocos usuarios los que los siguen, destaca el analista.

“Si salimos a la calle y nos roban el teléfono en un asalto, ¿simplemente tienes una contraseña para dejar el dispositivo un poco más seguro? Porque si pierdes el teléfono pierdes todo”, cuestiona Marques.

Esta situación no sólo es riesgosa a nivel de los usuarios, sino que también podría tener repercusiones a nivel empresarial, industrial o de gobierno, ya que gran mayoría de los dispositivos móviles suelen contener información delicada en, por ejemplo, los correos electrónicos o los mensajes de voz y texto.

“Si alguien olvida el teléfono en el comedor de la empresa y alguien más se lo lleva, ya no es simplemente un robo, porque se podría perder información vital de una compañía”, menciona.

El área de investigación de Kaspersky Lab detectó que más de 121 mil usuarios de América Latina sufrieron algún ataque en sus dispositivos móviles entre enero y agosto de 2017.