La homosexualidad es un tabú en la India, tanto que es un acto ilegal. Por eso el príncipe Manvendra Singh Gohil es un personaje tan extremadamente rompedor: es el primer príncipe abiertamente gay, y ahora ha anunciado que abrirá su palacio a la comunidad LGBT, especialmente a los más desfavorecidos.

El el príncipe del estado de Rajpipla sabe lo que es sufrir por ser homosexual en un país como la India. De hecho, cuando salió del armario en 2006, acusado de deshonrar a la familia y al linaje real, y vio como imágenes suyas eran quemadas en las calles. Sin embargo, las leyes indias sobre la herencia hacían de este castigo familiar algo más simbólico que legal y años más tarde fue perdonado y volvió al familia con todos sus derechos.

Pero antes de salir del armario ya había sufrido y mucho. En 1991 se casó con la princesa Yuvrani Chandrika Kumari pensando que el matrimonio le sentaría bien y corregiría sus tendencias. No fue así, y su matrimonio acabó solo un año después, cuando confesó a su esposa su homosexualidad. 

Tras su divorcio, anunció a su familia que no se volvería a casar, reprimió su sexualidad y trató de buscar, sin éxito, una cura de su condición. Todo acabó en una depresión y una crisis nerviosa que le llevaron al hospital en 2002, momento en que informó a la familia de su homosexualidad. Sus padres lo aceptaron, pero le prohibieron hablar de ello con nadie más. Así fue, hasta que una periodista, Chirantana Bhatt, le convenció de que hacerlo público sería una gran ayuda a millones de jóvenes que podrían evitar pasar lo que él sufrió.

Un centro LGBT en un palacio índio

"No voy a tener hijos" explica a Reuters, "así que pensé... ¿qué puedo hacer con todo este espacio?". "La gente todavía se enfrenta a mucha presión de sus familias cuando salen del armario. A menudo no tienen a dónde ir ni medios para sobrevivir".

Actualmente se encuentra renovando y extendiendo su palacio, construido en 1927 en un área de más de 4000 metros cuadrados. La actualización, además del centro LGBT, incluye la instalación de paneles solares y la preparación de un espacio para la agricultura ecológica.

Parte del centro estará financiado a través de un crowdfunding y lo gestionará su fundación caritativa. Ofrecerá alojamiento, cursos de educación para evitar el VIH y todo tipo de cursos vocacionales para ayudar a los jóvenes gays de la India poder salir adelante.