compartir en:

Si Pitágoras no miente, 500 pesos por 300 mil totalizan mil quinientos millones; los 300 mil corresponden al aproximado de los vehículos automotores que serán verificados, a partir del padrón vehicular con placas de Morelos que ronda los 400 mil, y los 500 al número redondo del costo de la verificación, 497 pesos. Un negociazo para las empresas de los once nuevos centros de verificación que sustituyeron a los cuarenta y dos tradicionales, suspendida la revisión durante más de un año y por fin este lunes reiniciada. En el juego inflacionario de todo sube y nada baja, costará más que antes, y obtenerla será complicado en términos de tiempo y movilidad, insuficientes once instalaciones fijas en Cuernavaca, Jiutepec, Temixco, Cuautla, Jojutla, Yautepec, Jantetelco y Mazatepec y dos móviles para 300 mil vehículos o más. De ser cierta, la parte buena de la Secretaría de Desarrollo Sustentable es una: los centros de verificación están equipados con un sistema de alta tecnología que evita actos de corrupción (es decir, los “trucos” de antes como los  automóviles “chimeneas” aprobaban la verificación), pues la información del vehículo es encriptada en un sistema que evalúa automáticamente las condiciones del automotor arrojando un resultado que no puede ser manipulado; y dos: este año se mantendrá el “borrón y cuenta nueva” (o sea, no habrá multas o recargos por períodos a los ciudadanos que no hayan cumplido con el Programa de Verificación Vehicular Obligatoria), pero en 2018 no habrá perdón. ¿Cuándo comenzó a dispararse el aumento vehicular? En los setenta, la cultura del automóvil empezaba a permear las clases populares, y el coche a dejar de ser el artículo de lujo que hasta principios de la década de los sesenta sólo poseían las familias ricas. Para los ochenta, si en el Distrito Federal la implantación del “hoy no circula” catapultó el incremento vehicular por la posesión de más de uno por familia, los sismos de septiembre del 85 trajeron a Morelos una oleada de capitalinos. En 2012, los taxis, microbuses y/o combis ruteras y vehículos de carga con permisos estatales ya sumaban casi 25 mil, una barbaridad creciente que hoy día contabiliza el aproximado de un automotor por cada cuatro habitantes… ESTÁ BIEN que los ayudantes municipales cobren un salario en los ayuntamientos, ya que trabajan, gastan tiempo y dinero en labores de gestoría, principalmente, y además, son funcionarios municipales auxiliares a los que como tales las Comunas deben pagarles un sueldo de 90 días de salario mínimo. Sin embargo porque no todos los alcaldes les pagan a los ayudantes, para que lo hagan la ex alcaldesa de Jojutla y actual diputada, Hortencia Peralta, presentó un punto de acuerdo la semana pasada cuando los legisladores armaban maletas para irse de vacaciones, de modo que los ediles respondones deberán esperar hasta septiembre para recriminarles a las “señoras diputadas” y “los “señores diputados” eso de “hágase la ley pero en los bueyes de mi compadre”, que cínicos y desvergonzados, pues el Congreso también  incumple compromisos y deudas económicas… EL PRI está como la señorita casta y pura que admitía estar embarazada, pero “poquito”. La planilla “de unidad” está un “poquito desunida”, pues en ella no se encuentra representada la mayoría de cuadros y actores priistas. Al delegado Fernando Charleston Hernández le interesaba salir del brete, no el PRI de Morelos en las elecciones de 2018; como presidente del comité directivo estatal Alberto Martínez González hará lo que le dicte su iniciativa o cuanto le ordene Amado Orihuela Trejo, pero si acata instrucciones extra priistas confirmará lo que hoy es un rumor; la secretaria general Marisela Velázquez Sánchez tiene autonomía, y Matías Nazario Morales  hará valer la trinchera del sector popular en la contienda por la candidatura de gobernador. Difícil pero no imposible… CONOCIDO como el Padre Toño, Antonio Sandoval Tajonar no lo es más pues renunció al ministerio sacerdotal. (Colgó la sotana, decían los beatos en la ciudad natal del columnista, y los bromistas: “nomás se la levantó”, pero eso es sólo anécdota). Puesto que dimitió más o menos recién y de ello no se cumplirán tres o cinco años en 2018, para poder ser candidato (¿qué tal a la alcaldía de Cuernavaca, independiente o por el PAN?) metió un recurso en un juzgado federal buscando una controversia constitucional mediante la que la Suprema Corte de Justicia de la Nación elimine el dicho candado. En caso contrario deberá esperarse hasta el 2024… igual que otros ministros de cultos distintos a quienes les ha picado la víbora de la política…ME LEEN MAÑANA.

Por  José Manuel Pérez Durán

[email protected]