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El denominado código IP de la International Electrotechnical Commission (IEC), que tiene como misión estandarizar los mecanismos de protección frente a polvo y agua de todo tipo de dispositivos electrónicos y plantear las diferencias a primera vista. Un código que tiene un sencillo razonamiento y que nos permite explicar la protección que ofrecen los dispositivos

Dos números: uno para el polvo, otro para el agua

La estructura es muy sencilla: las letras IP seguidas de dos números que son independientes entre sí, y cuyo código es el siguiente: la primera cifra es el nivel de protección frente a polvo, mientras que las segunda cifra indica la protección frente a agua (nótese que es agua, y no un genérico líquidos).

El valor de cada una de las dos resistencias indica el grado de protección. A mayor sea el valor de la cifra, mejor protección, y por supuesto hay que combinar los dos valores. Así pues, para la primera cifra (polvo):

IP0X: sin protección especial.

IP1X: protegido contra los objetos sólidos >50 mm de diámetro.

IP2X: protegido contra los objetos sólidos >12,5 mm de diámetro.

IP3X: protegido contra los objetos sólidos >2,5 mm de diámetro.

IP4X: protegido contra los objetos sólidos >1 mm de diámetro.

IP5X: protegido contra el polvo; entrada limitada (sin depósitos dañinos).

IP6X: protección completa frente a polvo.

Mientras que la segunda (agua) tiene una mayor variedad:

IPX0: sin protección especial.

IPX1: protegido contra el agua vertida.

IPX2: protegido contra el agua vertida cuando está inclinado hasta 15 grados con respecto a su posición normal.

IPX3: protegido contra el agua rociada.

IPX4: protegido contra las salpicaduras de agua.

IPX5: protegido contra el agua en chorros a presión.

IPX6: protegido contra chorros a alta presión.

IPX7: protegido contra los efectos de la inmersión.

IPX8: protegido contra inmersión a cierta profundidad, especificada por el fabricante, y típicamente hasta 3 metros.

Entonces, el nuevo iPhone 7 tiene protección completa frente a polvo y está protegido contra los efectos de inmersión en agua.

Garantiza que no entrará nada de polvo en el sistema y permite pequeñas inmersiones en agua, máximo un metro.

Hay una cosa a tener en cuenta: que un smartphone esté certificado para funcionar bajo ciertas condiciones de polvo y agua no significa que pueda manejarse libremente en estos medios, y mucho menos en cosas 'parecidas'. Por ejemplo, el código de la IEC habla siempre de agua y no de otros líquidos que podrían afectar de forma muy diferente: el agua del mar por su salinidad es mucho más corrosiva, o también los refrescos tendrán resultados diferentes por el azúcar que contienen en su composición.

Por: Alex Erazo