1896 es el año en que surgió la idea de revivir la legendaria carrera del Maratón. El barón Pierre de Coubertin, considerado el padre de los Juegos Olímpicos modernos, instituyó una prueba con una distancia de 42 kilómetros que, entonces se creía, existía entre Maratón y Atenas, dejando la costumbre de que la prueba cierre las Olimpiadas.